El absentismo laboral se ha convertido en una de las principales amenazas para la competitividad del mercado de trabajo español. La patronal UNO Logística ha alertado de que las ausencias laborales alcanzaron máximos históricos en 2025, con una tasa cercana al 7,7 % y alrededor de 1,6 millones de trabajadores que no acudieron cada día a su puesto de trabajo.
La organización empresarial advierte de que esta situación está elevando los costes de las compañías, tensionando las plantillas y comprometiendo especialmente la viabilidad de las pequeñas y medianas empresas de sectores con una elevada intensidad operativa, como la logística y el transporte.
El presidente de UNO ha reclamado situar la lucha contra las ausencias laborales entre las principales prioridades económicas del Ejecutivo
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La advertencia coincide con la publicación de los últimos datos de la Encuesta de Población Activa. El sector logístico cerró el segundo trimestre de 2026 con 1.240.700 ocupados, un 1,9 % menos que en el mismo periodo del año anterior, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística.
El absentismo laboral, en máximos históricos
El presidente de UNO, Francisco Aranda, ha situado el absentismo en el centro de las principales preocupaciones del tejido empresarial español. Según los últimos datos disponibles, el absentismo cerró 2025 con una tasa cercana al 7,7 %. Esto supone que aproximadamente 1,6 millones de personas no acudieron cada día a su puesto de trabajo, con un impacto económico que, de acuerdo con los datos manejados por la organización, equivale al 8,1 % del producto interior bruto. “Para poner esta cifra en contexto, el coste anual del absentismo representa aproximadamente el 70 % del gasto destinado al sistema público de pensiones, lo que evidencia la magnitud de un problema que amenaza la sostenibilidad de nuestro Estado del bienestar”, ha señalado Aranda.
El responsable de UNO también ha advertido del impacto directo que las ausencias laborales están teniendo sobre los resultados empresariales. “Además, el absentismo está teniendo un impacto directo en las cuentas de resultados de las empresas y está comprometiendo la viabilidad de muchas pymes, especialmente en sectores con alta intensidad operativa como la logística”, ha proseguido.
A su juicio, se trata de “un fenómeno que no solo tiene una dimensión económica, sino también organizativa y social, al trasladar una mayor carga de trabajo al resto de trabajadores y tensionar el funcionamiento de las plantillas”.
UNO reclama un mayor control de las bajas laborales
UNO considera necesario reforzar los mecanismos de control, seguimiento y evaluación de las incapacidades temporales. Aranda ha destacado que una parte importante de las bajas laborales se concentra en un grupo reducido de trabajadores. “Una parte significativa del absentismo se concentra en un grupo reducido de trabajadores, ya que el 7 % de los casos acumula aproximadamente el 50 % de las bajas, lo que refuerza la necesidad de mejorar los mecanismos de control y seguimiento”, ha explicado.
Ante esta situación, la organización reclama al Gobierno la puesta en marcha de un plan integral contra el absentismo laboral. Entre sus propuestas se encuentran el refuerzo de los protocolos de seguimiento, la agilización de la gestión de las incapacidades temporales y una mayor coordinación entre el sistema sanitario público y las mutuas.
“Permitir la participación activa de las mutuas aliviaría la saturación de la Atención Primaria, reduciría los tiempos de espera y evitaría que miles de trabajadores permanezcan de baja más tiempo del necesario por razones puramente administrativas”, ha afirmado Aranda.
“La resolución de este asunto debe convertirse en una prioridad absoluta para el Gobierno, ya que estamos ante un problema de país que impacta en la competitividad del mercado laboral y, por ende, en el crecimiento económico”, ha aseverado.
La logística pierde empleo en el segundo trimestre
La preocupación por el absentismo se produce en un momento de retroceso del empleo en el sector de la logística y el transporte. Durante el segundo trimestre de 2026, el sector contabilizó 1.240.700 ocupados, lo que representa una caída interanual del 1,9 %. Para UNO, esta evolución responde a un entorno empresarial marcado por el incremento de los costes, la inseguridad normativa y la debilidad de la productividad.
Aranda ha señalado que la actividad económica se encuentra condicionada por “los sobrecostes, la inestabilidad normativa, la ausencia del diálogo social, el impulso de medidas desvinculadas de la productividad y las crecientes tensiones geopolíticas”. “Las empresas toman sus decisiones de inversión y contratación en un entorno cada vez más complejo, con menores márgenes, mayores costes y un escenario internacional especialmente volátil”, ha afirmado.
Los costes laborales y la baja productividad lastran el empleo
Junto al absentismo laboral, UNO identifica otros desequilibrios estructurales que están reduciendo la capacidad de las empresas para invertir y crear puestos de trabajo. Entre ellos figuran el incremento sostenido de los costes laborales, la elevada rotación de las plantillas, el déficit de rendimiento y las dificultades para cubrir determinadas vacantes. A estos problemas se suman factores como la inflación, los costes energéticos, la inestabilidad política y la debilidad de la productividad, sobre la que también han advertido organismos como el Banco de España. “Es evidente que estamos peor que antes de la pandemia en muchos indicadores estructurales del mercado de trabajo. Es el momento de abordar estas disfunciones de forma conjunta, con un enfoque realista y orientado a mejorar la competitividad y la creación de empleo”, ha señalado Aranda.
Aranda ha pedido “situar la lucha contra el absentismo en el centro de la agenda económica y laboral, junto con una revisión de las políticas activas de empleo, una reducción de las cargas asociadas a la contratación y un impulso decidido a la productividad como eje del crecimiento económico”.