Alertan sobre el riesgo de suicidio entre los conductores profesionales: fatiga, aislamiento, presión…

SNAP reclama al sector del transporte por carretera que incorpore el bienestar de los conductores a sus políticas de seguridad y normalice las conversaciones sobre salud mental.

Con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora el 10 de septiembre, el proveedor de soluciones digitales para el sector del transporte y la movilidad ha hecho un llamamiento al sector del transporte y la logística para prestar más atención a la salud mental de los conductores profesionales y romper el silencio en torno a los problemas de bienestar psicológico que pueden afectar a quienes trabajan en la carretera.

La compañía recuerda que diferentes estudios laborales han señalado históricamente un mayor riesgo de suicidio entre determinados profesionales del transporte. Un análisis de la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido (ONS), basado en fallecimientos registrados en Inglaterra entre 2011 y 2015, concluyó que el riesgo de suicidio entre los conductores varones de vehículos pesados era aproximadamente un 20 % superior a la media nacional masculina. Entre los conductores de furgonetas, la diferencia se situaba alrededor del 25 %. SNAP subraya que estos datos son históricos y no deben interpretarse como tasas actuales de suicidio en 2026, aunque considera que siguen poniendo de manifiesto la necesidad de abordar el bienestar emocional dentro del sector.

Jornadas largas, fatiga y aislamiento

En 2026, el Transport Research Laboratory (TRL) también puso el foco sobre las condiciones laborales que pueden afectar al bienestar de los trabajadores del transporte de mercancías por carretera. Entre los principales factores señalados figuran las jornadas laborales largas e irregulares, la fatiga crónica, el aislamiento social, la presión por cumplir los tiempos de entrega, la inseguridad laboral y la falta de instalaciones adecuadas en carretera. A estas circunstancias se suma que muchos conductores pasan largas horas solos al volante y, en ocasiones, permanecen durante días lejos de sus familiares y de sus redes habituales de apoyo. Los atascos, los cambios de horario, la dificultad para encontrar aparcamientos seguros o áreas de descanso adecuadas y la presión operativa también pueden incrementar el desgaste diario.

SNAP insiste en que estos factores no significan que la conducción profesional provoque el suicidio ni que todos los trabajadores del sector vayan a sufrir problemas de salud mental. Sin embargo, considera que el bienestar psicológico debe contemplarse como una parte más de la seguridad de los conductores profesionales.

SNAP sostiene que mejorar el bienestar de los conductores no puede depender exclusivamente de los propios profesionales. Empresas de transporte, operadores de flotas, aparcamientos para camiones, áreas de servicio y compañías vinculadas a la cadena logística también pueden contribuir a crear unas condiciones laborales más saludables
————————–

«¿Cómo estás?»: una pregunta que también puede formar parte de la seguridad

Desde SNAP exponen que responsables de flota, gestores de transporte y compañeros no necesitan convertirse en terapeutas ni diagnosticar problemas de salud mental, pero consideran que es importante crear entornos de trabajo en los que los profesionales se sientan cómodos al reconocer que atraviesan una situación complicada y sepan dónde encontrar ayuda especializada y confidencial. A su juicio, preguntas como «¿Cómo estás?», «¿Cómo llevas las cosas últimamente?» o «Hoy no pareces tú mismo, ¿quieres hablar?» pueden ayudar a conseguirlo.

Normalizar las conversaciones sobre salud mental y bienestar

«Este es un tema que me importa tanto a nivel personal como profesional. He vivido el impacto que el suicidio puede tener en una familia y sé lo difícil que puede ser reconocer que alguien está atravesando dificultades o saber qué decir. Por eso creo firmemente que debemos normalizar las conversaciones sobre salud mental y bienestar, no solo cuando alguien llega a un punto de crisis, sino como parte de la vida cotidiana y de la seguridad diaria», explica Matthew Bellamy, director general de SNAP.

«El sector del transporte tiene una responsabilidad especial debido a las presiones únicas a las que pueden enfrentarse las personas en la carretera. No podemos resolver este problema solos, pero podemos crear entornos en los que las personas se sientan vistas, apoyadas y capaces de hablar. A veces, una simple pregunta como “¿Estás bien?” puede ser el comienzo de algo increíblemente importante», añade.

Transporte 3 Brands

También te puede interesar