La fuerte subida del precio del combustible ha encendido todas las alarmas en el sector del transporte de mercancías por carretera. Los transportistas guipuzcoanos advierten de que muchas empresas podrían verse abocadas al cierre si no consiguen repercutir el incremento de costes en las tarifas que aplican a sus clientes.
Este fue uno de los principales mensajes lanzados durante la Asamblea General de Socios de GUITRANS, celebrada este viernes en la Escuela de Ingeniería de Gipuzkoa de la EHU, donde el presidente de la organización, Javier Ortega, alertó del impacto que está teniendo la actual crisis geopolítica en Oriente Medio sobre el precio del gasóleo.
Con el combustible disparado y la incertidumbre geopolítica marcando el escenario económico, el sector insiste en que la actualización de tarifas ya no es una opción, sino una cuestión de supervivencia empresarial
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El gasóleo sube hasta un 50%
Según explicó Ortega, el precio del gasóleo acumula incrementos cercanos al 40%, aunque entre marzo y abril se registraron semanas en las que la subida superó el 50%. Esta situación está generando un importante sobrecoste para las empresas de transporte, estimado en unos 1.600 euros mensuales por vehículo en rutas nacionales y hasta 2.000 euros en transporte internacional.
Ante este escenario, el presidente de GUITRANS fue contundente: «No cabe más posibilidad que repercutir la subida del carburante en la factura de transporte». En su opinión, asumir estos incrementos sin trasladarlos al mercado pondría en peligro la continuidad de una parte importante del tejido empresarial del sector.
Llamamiento a los cargadores
Desde la asociación guipuzcoana reclaman comprensión y colaboración por parte de las empresas cargadoras. Ortega recordó que la legislación contempla mecanismos para actualizar los precios del transporte en función de la evolución del combustible y defendió que el impacto de estas revisiones sobre el precio final de los productos es reducido en comparación con el riesgo que supone para los transportistas asumir en solitario el incremento de costes.
Asimismo, denunció el retraso en la aplicación efectiva de la bonificación de 20 céntimos por litro aprobada por el Gobierno el pasado mes de marzo y criticó que algunas empresas pretendan descontar dicha ayuda al calcular las nuevas tarifas, una práctica que, según recordó, está expresamente prohibida por la normativa vigente.
Falta de conductores y jubilación anticipada
Además del encarecimiento del combustible, la asamblea abordó otros desafíos estructurales que afectan al transporte por carretera. Entre ellos, la escasez de conductores profesionales y la necesidad de agilizar la aprobación de la jubilación anticipada para el colectivo.
Ortega destacó el esfuerzo realizado por GUITRANS para incorporar nuevos profesionales mediante programas de contratación en origen. Gracias a la colaboración con entidades especializadas, una veintena de conductores procedentes de Perú ya trabajan en empresas asociadas.
Respecto a la jubilación anticipada, recordó que el sector lleva años reclamando una medida que considera coherente con las condiciones de una profesión que ya soporta una cotización superior a la de otros trabajadores debido a su especial penosidad y riesgo.
El transporte acelera su transformación
Durante la jornada también se analizaron los retos relacionados con la descarbonización y la digitalización del transporte. Los representantes del sector destacaron los avances logrados en la reducción de emisiones y la próxima implantación obligatoria del documento de control digital, que entrará en vigor en los próximos meses.
Asimismo, se puso el foco en herramientas como los Certificados de Ahorro Energético (CAE) y en el papel que desempeñarán la digitalización y la inteligencia artificial para mejorar la eficiencia, la rentabilidad y el cumplimiento normativo de las empresas transportistas.