Durante el verano, las autopistas europeas cambian de ritmo. Millones de conductores recorren cientos de kilómetros para llegar a sus destinos de vacaciones mientras miles de camiones continúan abasteciendo supermercados, estaciones de servicio y comercios. Ambos comparten el mismo asfalto, pero no siempre hablan el mismo «idioma» al volante.
Existe una idea muy extendida: cuanto más grande es un vehículo, mayor es el peligro que representa. Sin embargo, quienes pasan su jornada laboral conduciendo un camión aseguran que muchas de las situaciones de riesgo no comienzan por una maniobra del vehículo pesado, sino por decisiones tomadas desde el volante de un turismo. No se trata de señalar culpables. Se trata de entender que un coche y un camión funcionan de forma completamente diferente.
Girteka pone el foco en un problema poco conocido
Precisamente sobre esta realidad ha querido llamar la atención Girteka, una de las mayores compañías europeas de transporte y logística por carretera, que opera una flota de unos 6.500 camiones en el continente. La empresa sostiene que existe un importante déficit de conocimiento entre los conductores de turismos sobre cómo se comporta un vehículo pesado y cuáles son sus limitaciones.
Los datos respaldan esa percepción. Una encuesta encargada por Girteka revela que la mitad de los conductores afirma sentirse inseguro cuando circula junto a un camión, mientras que solo un 37 % considera que posee un buen conocimiento sobre cómo hacerlo de forma segura.
Una encuesta encargada por Girteka revela que la mitad de los conductores afirma sentirse inseguro cuando circula junto a un camión
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A ello se suma otro estudio elaborado para National Highways, el organismo responsable de las autopistas británicas, que concluye que el 36 % de los conductores desconoce incluso cuántos ángulos muertos tiene un vehículo pesado.
«La cuestión principal no es el miedo, sino la falta de conocimiento. Sentirse seguro en la carretera depende, en gran medida, de comprender cómo se mueven los demás vehículos, especialmente los de mayor tamaño. Debemos centrarnos no solo en nuestras reacciones, sino también en mejorar nuestra conciencia y comprensión de estas situaciones», explica Mindaugas Paulauskas, CEO de Girteka Transport.
El error empieza cuando olvidamos que un camión no es un coche
Un turismo pesa alrededor de 1.500 kilos. Un camión articulado completamente cargado puede alcanzar las 40 toneladas. La diferencia no está únicamente en el tamaño. También cambia por completo su forma de acelerar, frenar y girar. Mientras un coche puede detenerse en pocos metros o cambiar de carril con rapidez, un vehículo pesado necesita mucha más distancia para frenar, responde con mayor lentitud a los cambios de velocidad y requiere un radio de giro mucho más amplio para completar una maniobra. Por eso, acciones que para un conductor de turismo parecen rutinarias pueden convertirse en situaciones de riesgo cuando delante o detrás circula un tráiler.
Los errores que más preocupan a los camioneros
Quien conduce un camión durante miles de kilómetros al año aprende a anticipar el comportamiento del resto de vehículos. Hay maniobras que se repiten prácticamente todos los días y que obligan a mantener una atención constante.
Cambiar de carril justo delante del camión
Es una de las situaciones más frecuentes. Muchos conductores adelantan a un camión y regresan al carril derecho dejando apenas unos metros de separación. Si el tráfico se detiene de forma inesperada, el conductor del vehículo pesado apenas dispone de margen para reaccionar.
Permanecer en los ángulos muertos
Circular durante varios segundos junto al lateral del camión puede hacer que el turismo desaparezca completamente de la visión del conductor profesional. Una regla sencilla ayuda a evitar esta situación: si tú no ves los espejos del camión, es muy probable que el camionero tampoco pueda verte.
Adelantar cuando el camión está girando
En glorietas, cruces o accesos estrechos, los camiones necesitan abrir mucho la trayectoria para completar el giro. Intentar aprovechar ese espacio para adelantar por el interior puede terminar con el turismo atrapado entre el remolque y el bordillo.
Frenar delante de un vehículo pesado
Otro error habitual consiste en incorporarse delante del camión y reducir inmediatamente la velocidad. La enorme masa del vehículo hace imposible detenerlo con la rapidez de un turismo, incluso cuando el conductor reacciona correctamente.
Circular demasiado cerca
Conducir pegado a la parte trasera de un camión reduce el tiempo de reacción y limita la visibilidad de la carretera. Mantener una distancia adecuada permite anticipar cualquier incidencia y mejora la seguridad de todos los usuarios de la vía.
«Muchos tienen miedo a los camiones, pero no quieren entender cómo se mueven»
La falta de conocimiento es algo que también observa a diario Artūras Pakėnas, instructor superior de conducción y presidente del Club de Instructores de Conducción de Lituania. «La gente tiene miedo de los camiones, pero muchas veces no quiere entender cómo se mueven. Lo escucho con frecuencia: ‘¿Por qué debería importarme? Yo conduzco un coche’. Esa es precisamente la actitud equivocada. Comprender cómo se comporta un vehículo pesado forma parte de la educación vial básica y es relevante para cualquier conductor.»
A juicio del experto, conocer las limitaciones de un camión debería formar parte de la formación continua de cualquier automovilista, especialmente en épocas como el verano, cuando millones de personas realizan largos desplazamientos por autopista sin estar acostumbradas a convivir con un tráfico intenso de mercancías.
La seguridad vial también consiste en entender al otro
Antes de salir de vacaciones solemos revisar la presión de los neumáticos, comprobar los frenos o planificar la ruta. Sin embargo, pocas veces pensamos en cómo circulan los vehículos con los que compartiremos la carretera durante cientos de kilómetros. Mantener una mayor distancia de seguridad, evitar permanecer en los ángulos muertos, señalizar las maniobras con antelación y respetar el espacio que necesita un camión para girar son gestos sencillos que pueden evitar situaciones de riesgo. Porque la seguridad vial no depende únicamente de conducir bien. También depende de comprender las limitaciones de quienes circulan a nuestro lado. Y, en muchas ocasiones, el mayor peligro para un camión no es otro vehículo pesado, sino un conductor que desconoce cómo se comportan 40 toneladas en movimiento.