La reelección contó con el respaldo de todas las asociaciones sectoriales integradas en la agrupación, que representan a diferentes ámbitos del transporte de mercancías en las cuatro islas, entre ellos el transporte de mercancías peligrosas, combustible, materiales de construcción, paquetería, agua y transporte de tierras.
Tras su reelección, Horrach, que pertenece al sector desde hace más de 40 años, subrayó que uno de los principales desafíos del transporte en Baleares sigue siendo el impacto de la insularidad, un factor que condiciona de forma determinante la actividad del sector respecto a la que se desarrolla en la península. Según explicó, esta realidad se traduce tanto en mayores costes operativos como en particularidades laborales propias del territorio insular.
A estas dificultades se suma actualmente el incremento del precio del combustible, agravado por la situación geopolítica internacional, lo que añade presión a un sector considerado esencial para el funcionamiento de la economía balear.
Distribución de mercancías en las islas
El presidente de la agrupación también ha puesto de relieve otros retos estructurales que afectan a la distribución de mercancías en las islas, como la insuficiencia de áreas de carga y descarga o la ausencia de un gran centro logístico de transporte que permita optimizar la operativa de los profesionales del sector.
«El transporte de mercancías desempeña hoy un papel estratégico en el archipiélago al garantizar el suministro de productos a cerca de dos millones de residentes, además de atender la demanda generada por los casi 20 millones de turistas que visitan cada año las Islas Baleares», recuerdan desde la organización.