Alerta en Europa: los camiones chinos y estadounidenses van a por el 25 % del mercado eléctrico

Los fabricantes europeos de camiones afrontan una nueva batalla industrial. Las marcas chinas y estadounidenses avanzan con modelos eléctricos más baratos y prestaciones similares, y podrían hacerse con hasta una cuarta parte del mercado europeo de camiones eléctricos pesados en 2030.

La competencia por dominar el camión eléctrico en Europa ha entrado en una nueva fase. Los grandes fabricantes europeos ya no compiten únicamente entre ellos: nuevas marcas procedentes de China y Estados Unidos preparan su desembarco con camiones eléctricos capaces de igualar las prestaciones de los modelos europeos y, en algunos casos, ofrecer costes considerablemente más bajos.

Según un análisis de Transport & Environment (T&E), estos nuevos competidores aspiran a hacerse con hasta el 25 % del mercado europeo de camiones eléctricos pesados de aquí a 2030. La organización advierte de que una ralentización de la electrificación por parte de los fabricantes tradicionales podría facilitar la entrada de estos nuevos actores y acelerar la pérdida de cuota de mercado.

Los camiones chinos llegan con una ventaja clave: el precio

El principal elemento de presión para las marcas europeas está en los costes. Según T&E, adquirir un camión eléctrico chino puede reducir el coste total de propiedad un 12 % frente a un modelo europeo equivalente, lo que puede traducirse en un ahorro de hasta 43.000 euros durante cinco años de utilización.

Para una empresa de transporte, esta diferencia puede ser determinante. El sector trabaja habitualmente con márgenes de beneficio de entre el 1,5 % y el 2 %, por lo que cualquier reducción significativa de los costes operativos puede inclinar la decisión de compra. El estudio pone como ejemplo una empresa alemana que optara hoy por un camión eléctrico de una nueva marca en lugar de uno europeo: su coste total de propiedad podría pasar de 0,63 euros por kilómetro a 0,55 euros por kilómetro, incluido el valor residual.

Según T&E, adquirir un camión eléctrico chino puede reducir el coste total de propiedad un 12 % frente a un modelo europeo equivalente
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Ya no es solo una cuestión de fabricar camiones más baratos

La competencia, además, no se limita al precio. Los nuevos fabricantes de camiones eléctricos ofrecen prestaciones similares a las de las marcas europeas en aspectos fundamentales como la autonomía, el tiempo de recarga, la eficiencia energética y la carga útil máxima.

Esto significa que la batalla empieza a librarse tanto en costes como en producto. Para los transportistas supone disponer de más alternativas, mientras que para los fabricantes europeos representa una amenaza mayor, especialmente si los nuevos modelos consiguen combinar precios inferiores con niveles de rendimiento comparables.

El camión eléctrico empieza a despegar en Europa

La electrificación del transporte pesado todavía representa una parte reducida del mercado, pero su crecimiento se está acelerando. Los camiones de cero emisiones representaron el 5,6 % de las ventas en la Unión Europea en 2025, aproximadamente el doble que el año anterior.

En algunos mercados la transición avanza todavía más rápido. Noruega, Suecia y los Países Bajos ya registran cuotas superiores al 15 % de vehículos eléctricos entre las nuevas ventas de camiones. La reducción del precio de las baterías y la normativa europea sobre emisiones de CO₂ están impulsando esta transformación y haciendo que el mercado europeo resulte cada vez más atractivo para nuevos fabricantes.

Noruega, Suecia y los Países Bajos ya registran cuotas superiores al 15 % de vehículos eléctricos entre las nuevas ventas de camiones
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Europa domina hoy el mercado, pero podría perder terreno

El mercado europeo de camiones pesados mueve alrededor de 245.000 vehículos al año y está controlado por un reducido número de grandes grupos industriales, entre ellos Daimler Truck, Traton, IVECO, DAF y Volvo Group. Dentro de estas compañías se encuentran marcas tan consolidadas como Mercedes-Benz Trucks, MAN, Scania, Volvo Trucks y Renault Trucks.

Sin embargo, la transición hacia el vehículo eléctrico puede alterar un equilibrio construido durante décadas. Los cambios tecnológicos suelen abrir oportunidades a nuevos competidores, especialmente cuando un sector abandona una tecnología dominante y adopta otra diferente. Eso es precisamente lo que está ocurriendo con el paso del motor diésel al camión eléctrico.

T&E pide a Europa que no repita lo ocurrido con el automóvil

Para Transport & Environment, el sector europeo del camión debería observar con atención lo sucedido en la industria del automóvil, donde los fabricantes chinos han aumentado rápidamente su presencia en el mercado del coche eléctrico europeo gracias a una combinación de costes competitivos, capacidad industrial y una oferta cada vez más amplia.

Isabell Büschel, directora de T&E en España, considera que el transporte pesado se encuentra ante un momento decisivo. «Ya hay modelos competitivos de camiones chinos y estadounidenses en el mercado europeo, y muchos más están a punto de llegar», advierte. Según Büschel, ralentizar ahora la electrificación podría facilitar que estos nuevos competidores ganaran una cuota significativa tanto en Europa como en otros mercados internacionales.

¿Pueden quedarse con una cuarta parte del mercado?

Ese es uno de los escenarios que plantea el estudio. Si los nuevos fabricantes cumplen sus objetivos comerciales, podrían controlar hasta una cuarta parte del mercado europeo de camiones eléctricos pesados en 2030.

Todavía existen obstáculos importantes, como la necesidad de construir redes comerciales, servicios posventa, talleres, disponibilidad de recambios y una reputación suficiente entre los transportistas. Sin embargo, el precio puede acelerar enormemente su entrada. Si un operador logístico puede obtener prestaciones similares y reducir su coste total de propiedad más de un 10 %, el origen de la marca puede pasar a un segundo plano.

 

Los fabricantes europeos todavía cuentan con ventajas importantes en marca, red comercial, conocimiento del mercado y relación con los grandes operadores de transporte
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Una batalla que va mucho más allá del camión eléctrico

La llegada de los fabricantes chinos y estadounidenses no supone únicamente una mayor competencia comercial. Europa también se juega capacidad industrial, empleo, tecnología y liderazgo en uno de los sectores en los que sus fabricantes han mantenido históricamente una posición dominante.

Los fabricantes europeos todavía cuentan con ventajas importantes en marca, red comercial, conocimiento del mercado y relación con los grandes operadores de transporte. Pero el tiempo empieza a jugar un papel clave: mientras muchas nuevas marcas han apostado directamente por el vehículo eléctrico, los fabricantes tradicionales deben gestionar al mismo tiempo sus inversiones en tecnologías de combustión y su transición hacia las cero emisiones.

La pregunta ya no es si llegarán más camiones chinos y estadounidenses a Europa, sino cuánto mercado estarán dispuestos a cederles los fabricantes europeos.

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