Los transportistas, al igual que los pescadores, agricultores y ganaderos, dispondrán de una ayuda directa de 20 céntimos por litro de combustible (reclamaban 25 cts/l) para hacer frente a la escalada de los precios tras el estallido del conflicto bélico en Oriente Medio. Además, tanto las empresas como el público en general se beneficiarán de la reducción del IVA de los combustibles al 10 %.
Aunque aún no se conocen en detalle todas las medidas, Sánchez no ha hecho ninguna referencia a una de las principales peticiones del sector: ayudas directas para las empresas de transporte de mercancías en función del tipo de vehículo (un mínimo de 1.500 € por tractora o camión rígido y 750 € por furgoneta). Habrá que esperar a que el BOE o el Ministerio de Transportes ofrezcan mayor concreción sobre las medidas que afectan directamente al sector.
El plan estará vigente “durante el tiempo que sea necesario”
El plan entrará en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), previsiblemente mañana sábado, y Sánchez ha asegurado que estará vigente “durante el tiempo que sea necesario”. Además, ha dejado la puerta abierta a cambios de mayor calado si la situación lo requiere. “Nadie sabe cómo va a evolucionar esta crisis, pero sus efectos podrían contenerse o transformarse en una grave crisis en función de la duración de la guerra”.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros extraordinario, Sánchez ha explicado que espera que el Real Decreto-ley se convalide en el Congreso de los Diputados la próxima semana.
Menos ayudas que cuando la guerra de Ucrania
El paquete de medidas es menos ambicioso que el activado cuando estalló la guerra de Ucrania. Desde el Ejecutivo consideran que el impacto macroeconómico del conflicto es menor al de entonces y apuestan por medidas «proporcionadas y quirúrgicas» que no excedan el margen fiscal de España.