Desde el inicio del conflicto en Irán, la CETM ha venido advirtiendo, con datos objetivos, de la intensidad y rapidez con la que se está produciendo la subida del precio del gasóleo. En apenas tres semanas, el incremento ha superado el 32%, una evolución notablemente más acusada que la registrada tras el inicio de la guerra de Ucrania, cuando la escalada fue más lenta y progresiva (casi un 40% al cabo de cuatro meses).
Las medidas anunciadas por Pedro Sánchez «no se ajustan plenamente ni a la urgencia ni a la magnitud del problema»
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Ante esta situación, las medidas anunciadas en rueda de prensa, que incluyen una ayuda directa de 20 céntimos por litro de gasóleo para los transportistas, «no se ajustan plenamente ni a la urgencia ni a la magnitud del problema», aseguran desde la Confederación. El transporte por carretera soporta una presión creciente sobre sus costes operativos, con un impacto directo en la viabilidad de miles de empresas de todos los tamaños. El combustible representa uno de los principales costes de explotación y, en situaciones excepcionales como la actual, es imprescindible la adopción de mecanismos eficaces que permitan amortiguar su impacto.
¿Dos peticiones ignoradas?
Asimismo, el presidente del Gobierno no ha anunciado en rueda de prensa la existencia de ayudas directas por vehículo ni la actualización de la fórmula de compensación del combustible, tal y como había reclamado el sector. La CETM está a la espera de la publicación en el Boletín Oficial del Estado del Plan Integral de Respuesta a los efectos de la guerra en Oriente Medio para confirmar si estas cuestiones finalmente se incluyen y poder realizar una valoración más exhaustiva del contenido de las medidas.
CETM está a la espera de la publicación en el Boletín Oficial del Estado del Plan Integral de Respuesta a los efectos de la guerra en Oriente Medio para confirmar si se han incluido las ayudas directas por vehículo y la actualización de la fórmula de compensación del combustible
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La organización liderada por Carmelo González reitera su disposición al diálogo y a la colaboración con la Administración, pero insiste en que la situación actual exige «decisiones firmes, proporcionadas y urgentes».
Un deterioro progresivo de la actividad del sector
En este contexto, advierte de que la falta de una respuesta adecuada puede derivar en un deterioro progresivo de la actividad del sector. «De mantenerse esta situación, no puede descartarse un escenario de creciente tensión que desemboque en un cese de actividad, una circunstancia que el sector no desea, pero que podría resultar inevitable si no se actúa con la rapidez y eficacia necesarias».
«Un escenario de estas características tendría un impacto directo sobre el abastecimiento y la cadena de suministro, cuya duración y alcance serían imprevisibles. Evitar llegar a ese punto exige actuar con responsabilidad y urgencia», concluyen desde la Confederación.