Las conclusiones del estudio fueron presentadas por el profesor José Manuel Vassallo, quien dirige el equipo del Centro de Investigación del Transporte TRANSyT de esta Universidad que ha elaborado el estudio, en el transcurso de una jornada técnica que tuvo lugar en la sede de Alsa en Madrid.
El balance, promovido por la Fundación Corell y Alsa, pone cifras al enorme impacto del sector del transporte, tanto de viajeros como de mercancías, en la economía española. El estudio aporta una visión novedosa al analizar las perspectivas económica, fiscal, social y ambiental de la movilidad.
La recaudación fiscal que aporta el sector a las diferentes administraciones, convierte al transporte en un soporte fundamental de la recaudación pública por el volumen recaudado, su solidez y recurrencia. Y en la actualidad sirve para financiar el gasto de administraciones muy diversas y con dedicaciones distintas a la propia movilidad.
Principales conclusiones
Las principales conclusiones del balance son que el transporte por carretera es en España el modo que más contribuye fiscalmente debido a su alta imposición tributaria específica. La contribución económica del transporte de viajeros y mercancías por carretera compensa con creces las externalidades que genera.
La carretera es el modo que emite un mayor volumen de gases de efecto invernadero. No obstante, el coste de dichas emisiones es sustancialmente inferior a las aportaciones netas del sector.
La mayoría de los modos de transporte cubren sobradamente con sus aportaciones los costes de infraestructura.
Por último, el balance concluye que la UE está poniendo en marcha tasas que impactarán de manera importante en la fiscalidad del transporte por carretera y el marítimo, en el marco de la estrategia comunitaria ambiental y de descarbonización. Esta nueva tributación aumentará aún más los costes de explotación de dos sectores que son vitales para la economía, con el consiguiente riesgo de encarecimiento de la cadena logística y los precios finales de los bienes y servicios.