El precio del gasóleo se ha encarecido un 43% desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, según la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (ASTIC), que recuerda que el combustible representa alrededor del 40% de los gastos de explotación de una empresa de transporte.
La subida obliga a los transportistas a revisar sus tarifas para compensar el incremento de costes. La legislación contempla precisamente un mecanismo automático de revisión del precio del transporte cuando la variación del precio del gasóleo alcanza el 5%, salvo que se haya acordado por escrito un umbral inferior.
De 1.000 a 1.150 euros por transportar 23 toneladas de fresas
ASTIC utiliza un ejemplo para mostrar hasta qué punto existe una diferencia entre el impacto del gasóleo en las cuentas de los transportistas y su repercusión sobre el precio unitario de los productos. Un transporte contratado hace un año por 1.000 euros para mover 23.000 kilos de fresas en un camión articulado de 44 toneladas tendría ahora un sobrecoste aproximado de 150 euros como consecuencia de la evolución del combustible. El porte pasaría así de 1.000 a 1.150 euros, un incremento del 15%. Sin embargo, esos 150 euros adicionales repartidos entre los 23.000 kilos de fresas transportados representan poco más de medio céntimo por kilo.
La patronal utiliza este cálculo para defender que el fuerte incremento que está soportando el transporte pesado no tiene una repercusión equivalente sobre el precio final de las mercancías.
Incertidumbre sobre las ayudas al gasóleo después del 30 de septiembre
La principal preocupación de ASTIC está ahora en qué ocurrirá a partir del 1 de octubre. Las medidas actualmente en vigor finalizan el 30 de septiembre y la patronal reclama al Gobierno que aclare cuanto antes si continuará apoyando a las empresas de transporte frente al encarecimiento del combustible.
«La inseguridad jurídica en la que tienen que trabajar nuestras empresas es enorme. Grandes compañías con flotas de cientos de camiones no saben aún si a partir del 1 de octubre harán frente a un incremento de precios de más de 25 céntimos por litro, teniendo en cuenta que un camión pesado reposta unos 4.000 litros de gasoil al mes», advierte Ramón Valdivia, vicepresidente ejecutivo de ASTIC. Tomando como referencia esos 4.000 litros mensuales, una diferencia de 25 céntimos supondría alrededor de 1.000 euros mensuales adicionales por camión.
ASTIC denuncia retrasos en el cobro de las ayudas
La organización también muestra su malestar por el ritmo al que se están abonando las ayudas aprobadas para el sector. Según los datos recopilados por ASTIC entre sus asociados, a 16 de septiembre cuatro de cada cinco empresas consultadas todavía no habían recibido la totalidad de las cantidades que les correspondían del plan aprobado en marzo. La patronal asegura que algunas empresas no han recibido todavía ningún pago, otras únicamente cantidades parciales y solo una minoría habría cobrado todo lo previsto.
ASTIC pide un plan específico para el transporte de mercancías
Además de aclarar el futuro de las ayudas al combustible, ASTIC reclama al Gobierno un plan específico de apoyo al transporte de mercancías por carretera, especialmente para las empresas que realizan transporte internacional. La organización destaca el papel de estas compañías en la conexión de la industria española con los mercados exteriores y en el suministro de bienes, componentes y materias primas.
«Estas compañías son una infraestructura económica en sí mismas: conectan a la industria española con sus mercados de exportación y garantizan el suministro de bienes, componentes y materias primas a lo largo de la cadena de suministro», concluye Valdivia.