Desde ASTIC explican que se trata, no obstante, de un ajuste que apenas tiene repercusión en el precio final de los productos transportados en camiones pesados.«El impacto del alza del precio del diésel en el transporte pesado sobre el precio final de los productos es mínimo, inferior a un céntimo por kilo transportado, por lo que las subidas de precios en los lineales no pueden atribuirse al transporte por carretera. Además, hasta la entrada en vigor del real decreto-ley el pasado 16 de abril, el sector no ha podido repercutir el incremento del coste del combustible en sus tarifas», destaca Ramón Valdivia, vicepresidente ejecutivo de la patronal.
Así han evolucionado los precios
Como se aprecia en el ejemplo de la infografía adjunta, elaborada por la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (ASTIC), y según la calculadora disponible en la web del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, entre la semana del 16 de abril de 2025 y la del 10 de abril de 2026 el precio del gasóleo —antes de IVA— ha pasado de 1,10 euros a 1,71 euros por litro, lo que supone un incremento del 55,4 % (factor “G”). Al tratarse de un camión articulado con una masa máxima autorizada (MMA) de 44 toneladas, el coeficiente “C” (porcentaje del coste del transporte correspondiente al combustible) es del 40 %.

En el ejemplo recogido en la infografía, un porte inicialmente contratado hace un año por 1.000 euros experimenta, tras la actualización del precio del combustible, un ajuste de 221,6 euros, lo que supone un incremento del 22,16 % sobre la tarifa del transporte. No obstante, este aumento tiene un impacto muy reducido en el precio final del producto transportado: en el caso de una carga de 23.000 kilos, la repercusión total equivale a menos de un céntimo por kilo de mercancía.
ASTIC acaba de desarrollar una calculadora online para sus empresas asociadas que permite estimar de forma rápida y precisa la actualización de los costes del transporte en función de la evolución del precio del combustible
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El incremento del coste del diésel en este ejemplo obliga a aplicar la cláusula de revisión del precio del combustible, un mecanismo legal previsto en la Ley 15/2009 del contrato de transporte terrestre de mercancías y recientemente reforzado mediante el Real Decreto-ley 9/2026, de 14 de abril. Este real decreto-ley establece la actualización automática de las tarifas en función de la evolución del precio del combustible, refuerza la transparencia en la facturación e introduce un régimen sancionador similar al existente en materia de morosidad.
«En este marco, la cláusula debe aplicarse obligatoriamente siempre que la variación del precio del gasóleo entre el momento de la contratación y la realización del transporte supere el 5 %, o el umbral inferior que, en su caso, se haya pactado, debiendo reflejarse de manera desglosada en la factura», remarcan desde la asociación de transporte internacional.
ASTIC acaba de desarrollar una calculadora online para sus empresas asociadas que permite estimar de forma rápida y precisa la actualización de los costes del transporte en función de la evolución del precio del combustible.