La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) ha mostrado su preocupación por la suspensión del plan de conservación y explotación de carreteras impulsado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, que contempla una inversión próxima a los 1.000 millones de euros.
La organización empresarial reclama al Gobierno que encuentre una solución que permita desbloquear cuanto antes las actuaciones previstas y evitar que el conflicto derivado del procedimiento de contratación termine repercutiendo sobre los usuarios de las carreteras y, especialmente, sobre las empresas de transporte de mercancías.
Diferencias entre la Administración y las empresas dedicadas a la conservación de carreteras
La CETM considera que las diferencias existentes entre la Administración y las empresas dedicadas a la conservación de carreteras deben resolverse a través de los procedimientos correspondientes. Sin embargo, señala que esta situación no puede traducirse en un deterioro de las infraestructuras ni generar nuevos problemas para un sector que utiliza diariamente y de forma intensiva la Red de Carreteras del Estado. Para la patronal, la conservación de la red viaria constituye una necesidad «objetiva y urgente» que va mucho más allá de los intereses de las empresas encargadas de ejecutar los trabajos. «No estamos hablando de una cuestión empresarial, sino de una infraestructura esencial para la seguridad y para el funcionamiento de la economía», señala la organización.
El mal estado de las carreteras eleva los costes del transporte
La CETM recuerda que una conservación deficiente tiene consecuencias directas sobre los costes de las empresas transportistas. El deterioro del firme, los problemas de señalización, la falta de mantenimiento o las restricciones provocadas por obras y por el mal estado de determinadas vías pueden incrementar los tiempos de viaje, el consumo de combustible, el desgaste de los vehículos y los costes de explotación. Un problema especialmente relevante para el transporte profesional, que ya afronta una elevada presión sobre sus costes operativos.
«Las empresas de transporte no pueden asumir el sobrecoste de una red viaria deficientemente conservada», advierte Carmelo González, presidente de la CETM. González recuerda además que el sector soporta una carga fiscal que la organización cifra en 21.000 millones de euros anuales y es uno de los principales usuarios de la red viaria española. «Lo mínimo que podemos exigir es disponer de unas infraestructuras seguras, eficientes y adecuadamente mantenidas», afirma.
«El Ministerio debe resolver esta situación porque cada mes de retraso en la conservación es un mes más en el que transportistas y ciudadanos estarán pagando las consecuencias», señala Carmelo González
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El transporte reclama una política de Estado para las carreteras
La CETM lleva años reclamando una mayor inversión y, sobre todo, una planificación estable que permita garantizar la conservación de las carreteras a medio y largo plazo. En este sentido, considera que el mantenimiento de las infraestructuras debería abordarse como una política de Estado, dotada de recursos suficientes y con capacidad para anticiparse al deterioro de las vías. Actuar de forma preventiva, recuerda la organización, permitiría además evitar intervenciones mucho más costosas cuando el estado de las carreteras alcanza niveles de deterioro elevados.