Después de alcanzar su punto álgido en la recta final del pasado ejercicio, se ha registrado una caída de la demanda en el mercado europeo, lo que ha provocado el descenso de las tarifas entre enero y marzo. Además, en este informe —elaborado por Upply, Ti y la IRU— se destaca la influencia de los costes y la incertidumbre generada por la guerra comercial mundial en esta tendencia a la baja. tarifas transporte
En cuanto a los costes, ha tenido especial incidencia el aumento de los precios del diésel en el primer trimestre de 2025 (+4,8 % en comparación con el cuarto trimestre de 2024), aunque estos han caído en las últimas semanas.
Por otra parte, los salarios de los conductores en Europa continúan subiendo. Por ejemplo, según el Ministerio de Transportes, los sueldos de los conductores españoles que realizan operaciones internacionales subieron un 5,1 % interanual. En Italia, los nuevos convenios han supuesto incrementos salariales de más de 500 euros mensuales desde principios de 2025, especialmente para compensar el tiempo de espera en zonas de carga y descarga. Estas subidas se producen tras un aumento interanual del 4 % en los costes laborales en toda la UE en el cuarto trimestre de 2024. Además, la crisis de escasez de conductores persiste, con 426.000 puestos vacantes en Europa, según el informe global sobre escasez de conductores de camiones de 2024 de la IRU.
En este contexto, y de cara a lo que resta del año, Michael Clover, director de Desarrollo Comercial de Ti, señala que se prevén «tarifas bastante estables».
«El transporte europeo tiene el potencial de impulsar un nuevo ciclo de crecimiento»
El director ejecutivo de Upply, Thomas Larrieu, considera que el mercado europeo del transporte por carretera atraviesa una fase compleja: “Es probable que las grandes incertidumbres en el comercio mundial debiliten la aún frágil recuperación económica. Al mismo tiempo, esto también podría conducir a una aceleración de la deslocalización, lo que estimularía la demanda de transporte por carretera”, explica. En cualquier caso, a su juicio, “el equilibrio de poder actual” sigue siendo bastante favorable para los transportistas, aunque advierte que “conviene asegurar la capacidad a largo plazo mediante asociaciones equilibradas con los cargadores”.
Por su parte, Vincent Erard, director sénior de Estrategia y Desarrollo de la IRU, apunta que “el transporte por carretera se encuentra en un punto de inflexión crítico, donde la resiliencia, la sostenibilidad y la competitividad deben converger. A pesar de las dificultades económicas y la incertidumbre del comercio mundial, el sector del transporte europeo tiene el potencial de impulsar un nuevo ciclo de crecimiento. Los responsables políticos y la industria deben ahora crear las condiciones que faciliten la inversión a largo plazo, la transformación digital y la descarbonización, especialmente para las pymes, que constituyen la columna vertebral de nuestras cadenas de suministro”.