El nuevo remolque volquete de Kögel destaca por su óptima relación entre tara y carga útil. La versión mínima pesa solo unos 5.200 kilogramos y ofrece tamaños de caja de volquete opcionales de 24 m³ o 27 m³. Mediante el uso de aceros de grano fino de alta resistencia en el bastidor, el fabricante alemán garantiza una gran durabilidad y estabilidad. El bastidor trasero reforzado asegura una distribución óptima de la fuerza durante el volcado, mientras que el chasis de peso optimizado y resistente a la torsión garantiza una gran estabilidad. Su corta y manejable batalla facilita las maniobras y garantiza unas excelentes propiedades de marcha.
Buena estabilidad
La caja de volquete soldada de una sola pieza, ancha y situada baja, confiere al vehículo una gran estabilidad gracias a su bajo centro de gravedad. Fabricada con chapa de acero templado resistente al desgaste, cumple los elevados requisitos del sector de la construcción. «La superficie interior lisa y recta minimiza los depósitos de suciedad y facilita la limpieza», explica el jefe de Producto Wolfgang Reitböck. «Tuvimos en cuenta los deseos del cliente y comprendimos que menos es más cuando se trata del diseño de la caja de volquete». Cada borde saliente, cada ángulo y cada cordón de soldadura provocan depósitos de material no deseados, tanto en el interior como en el exterior.
Una capota integrada evita la pérdida de carga durante el desplazamiento y puede accionarse manual o electrónicamente. Gracias a su chapa de acero resistente al desgaste y a la corrosión, la caja de volquete es ideal para transportar materiales abrasivos como piedra triturada, arena y grava.
Gracias al impresionante ángulo de vuelco de 49°, se garantiza una descarga rápida y eficaz sin restos de material.