En una carta dirigida a los comisarios europeos Wopke Hoekstra y Thierry Breton, la IRU, junto con las principales asociaciones de transporte y logística, pide el diálogo entre los Estados miembros afectados para garantizar la continuidad del tránsito alpino. Proponen la flexibilización de las restricciones a la conducción nocturna y la creación de rutas alternativas al Brennero para el transporte internacional.
“La autopista del Brennero, una arteria clave para el comercio a través de los Alpes, es vital para la salud económica de Europa. Nos comprometemos a trabajar con todas las partes para encontrar soluciones que garanticen la libre circulación de mercancías a través de los Alpes y apoyen al sector del transporte durante este período difícil”, asegura el Secretario General de la IRU, Umberto de Pretto.
“Esperamos que la Comisión Europea lidere y oriente el diálogo entre los Estados miembros afectados. Las prohibiciones adicionales de circulación para los vehículos pesados no son la solución”, añade.
2 millones y medio de camiones
Cada año circulan por la autopista del Brennero unos 14,3 millones de coches y 2,5 millones de camiones. Por ello, la reducción de capacidad de esta vía que conecta el norte y el sur de Europa podría tener importantes repercusiones económicas. Brennero transporte internacional