La entrada en vigor de la nueva tasa europea de 3 euros por categoría arancelaria para los envíos de bajo valor procedentes de terceros países ha encendido las alarmas en la logística. La patronal UNO advierte de que la medida puede provocar un fuerte impacto operativo si no va acompañada de una profunda modernización de los sistemas aduaneros.
La organización considera imprescindible una implantación armonizada en toda la Unión Europea, procesos digitalizados e integrados, una auténtica ventanilla única europea, refuerzo de medios en aduanas e igualdad de criterios entre Estados miembros.
Cada día entran en la Unión Europea alrededor de 12 millones de paquetes low-cost, lo que supone unos 4.600 millones de envíos al año. Para UNO, las aduanas actuales no están preparadas para gestionar este volumen con las nuevas exigencias administrativas
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Una tasa con impacto directo en el comercio electrónico
La nueva tasa europea afecta a los envíos inferiores a 150 euros procedentes de países extracomunitarios. El recargo se aplicará por categoría arancelaria, lo que significa que un mismo pedido podrá acumular varios cargos si incluye productos de distinta clasificación.
El presidente de UNO, Francisco Aranda, ha advertido de que la aplicación de esta medida “requerirá una implantación armonizada en toda la UE y una profunda modernización de los sistemas aduaneros para evitar disrupciones en el comercio electrónico internacional”. Según Aranda, la clave será evitar que la nueva tasa derive en costes administrativos desproporcionados, retrasos en las entregas, fricciones para el consumidor y saturación operativa en aeropuertos, centros logísticos y puntos de entrada de mercancías.
Los operadores piden aduanas más digitales y coordinadas
UNO reclama la automatización integral de los procesos aduaneros mediante sistemas digitalizados e integrados entre las plataformas de ecommerce y las autoridades aduaneras. También pide simplificar la clasificación arancelaria para reducir la intervención manual y evitar cuellos de botella.
La patronal considera urgente reforzar los recursos humanos y tecnológicos de las aduanas. En su opinión, será necesario contar con más capacidad operativa, sistemas informáticos más ágiles, mayor automatización y mejores infraestructuras en aeropuertos y centros logísticos.
Además, UNO defiende la creación de una verdadera ventanilla única europea y la aplicación de criterios homogéneos en todos los Estados miembros. “No podemos permitir que cada país interprete la norma de manera diferente, porque eso provocaría desvíos de tráfico, desigualdad competitiva entre hubs logísticos y pérdida de eficiencia para toda la cadena de suministro”, ha señalado Aranda.
Riesgo de encarecimiento para millones de compras online
El efecto más inmediato de la nueva tasa será el encarecimiento de millones de compras de pequeño importe, especialmente en plataformas de comercio electrónico extracomunitarias.
“En los productos de bajo valor, cualquier coste fijo tiene un efecto desproporcionado sobre el precio final”, ha explicado Aranda. Como ejemplo, cita una funda de móvil de 2 euros que, tras la aplicación de una tasa de 3 euros, podría encarecerse un 150 %.
Además, en los pedidos que incluyan varias categorías arancelarias, el recargo será acumulativo, lo que elevará aún más el coste final. UNO prevé que esto pueda reducir las compras impulsivas, provocar una caída de los pedidos unitarios y acelerar la consolidación de envíos.
Más almacenes en Europa y nuevas oportunidades para España
La patronal considera que este nuevo escenario acelerará una reconfiguración de las estrategias comerciales de las grandes plataformas extracomunitarias. Entre los cambios previstos figuran una menor agresividad promocional, una subida progresiva de precios y un mayor uso de almacenes dentro de la Unión Europea.
Este cambio puede abrir oportunidades para empresas europeas de retail, marketplaces y operadores logísticos con infraestructura en la UE, especialmente en sectores como moda, accesorios, hogar, electrónica de consumo o cosmética de bajo coste.
También puede impulsar los servicios de fulfillment, la logística contractual y el transporte terrestre intraeuropeo. En este contexto, UNO considera que España puede desempeñar un papel relevante dentro del nuevo mapa logístico europeo.
El gran reto: absorber millones de nuevas declaraciones
Para Aranda, “la medida tendrá también un impacto directo en la operativa logística”. Al calcularse el recargo por categorías arancelarias, aumentará de forma significativa la complejidad en la gestión aduanera. Esto obligará a reforzar los procesos de clasificación, documentación, automatización y tratamiento de datos. “El verdadero reto no son los 3 euros del recargo, sino la capacidad del sistema para absorber millones de nuevas declaraciones sin generar retrasos, cuellos de botella ni saturaciones en la cadena logística”, ha señalado.
Como consecuencia de esta mayor complejidad, UNO prevé que los flujos logísticos internacionales tiendan a reorganizarse hacia modelos más centralizados. Ganarán peso los hubs europeos, aumentará el almacenamiento intracomunitario y se reducirá el envío individual directo desde origen.
“Europa busca ordenar el crecimiento del comercio electrónico internacional, pero el éxito de la reforma dependerá de que la regulación sea homogénea, digital y capaz de gestionar con eficiencia un volumen sin precedentes de operaciones comerciales. De lo contrario, el problema dejará de estar en el comercio electrónico y pasará a estar en la logística”, ha concluido Aranda.