La alimentación concentra el 32% de la actividad logística urbana; el canal horeca representa el 28%, aunque alcanza el 40% en ciudades turísticas y costeras; y la paquetería vinculada al comercio electrónico supone el 20%, porcentaje que asciende hasta el 30% en las grandes áreas metropolitanas. El resto de la actividad se reparte entre los productos voluminosos, con el 12%, y la distribución farmacéutica, con el 8%.
Los centros históricos, el gran embudo
Uno de los principales retos está en los centros históricos, donde se concentra buena parte de la actividad comercial de las ciudades. En las ciudades patrimoniales, entre el 55% y el 65% de todas las entregas urbanas se realizan en estos entornos. En los grandes núcleos urbanos, el porcentaje se sitúa entre el 40% y el 55%, mientras que en las ciudades medias compactas oscila entre el 30% y el 40%.
A esta concentración se suma una elevada densidad comercial, con una media de entre 25 y 40 establecimientos por manzana, lo que aumenta la presión sobre las zonas de carga y descarga, la movilidad urbana y la convivencia entre peatones, comercios, residentes y vehículos de reparto.
“Los centros históricos concentran buena parte de la actividad económica de nuestras ciudades y requieren soluciones específicas. Conocer cómo funcionan realmente estos espacios es imprescindible para diseñar medidas que mejoren la eficiencia logística sin perjudicar la actividad comercial ni la calidad de vida urbana”, señaló José Carlos Espeso, gerente de Movilidad de AECOC.
Alimentación, horeca y paquetería marcan el ritmo
La distribución alimentaria es el principal generador de movimientos logísticos en las ciudades españolas. En el abastecimiento a establecimientos predominan los vehículos de gran tonelaje, con operaciones que requieren entre 60 y 90 minutos por entrega. En el reparto al consumidor final, en cambio, predominan las furgonetas y camiones ligeros, con tiempos medios de unos 20 minutos y una actividad concentrada entre las 9:00 y las 21:00 horas.
El canal horeca presenta una operativa muy diversa. La hostelería organizada trabaja mayoritariamente con camiones rígidos de más de 12 toneladas y entregas de hasta 1.200 kilos por parada. La hostelería independiente, que representa más del 70% de los establecimientos españoles, requiere vehículos más pequeños y rutas con entre 25 y 35 puntos de entrega. En la distribución de bebidas, más del 85% de las entregas se completa antes de las 14:00 horas.
La paquetería vinculada al comercio electrónico, por su parte, se ha consolidado como otro de los grandes motores de la distribución urbana. En este segmento predominan las furgonetas y el 86% de las entregas dura menos de cinco minutos. Además, en campañas como el Black Friday, la demanda puede incrementarse hasta un 40%.
Más datos para ordenar la ciudad
El estudio de AECOC fue presentado durante el 3º Encuentro de Ciudades, celebrado en el marco del 7º Congreso de Smart Distribution. El foro reunió a representantes de más de 20 municipios de toda España para compartir experiencias y avanzar en soluciones colaborativas para la logística urbana.
La conclusión es clara: la última milla ya no es solo un asunto logístico. También es una cuestión de movilidad, planificación urbana, comercio, sostenibilidad y convivencia ciudadana.