El Ejecutivo justifica este ajuste en la necesidad de conceder más tiempo para que los negocios puedan adaptarse a las exigencias técnicas del sistema. Aunque Verifactu supone un avance significativo en digitalización y control fiscal, Hacienda reconoce que el ritmo de implantación debía acompasarse a la realidad tecnológica de miles de profesionales. Según fuentes oficiales, prolongar el calendario garantiza una transición más estable sin renunciar a los objetivos de transparencia que persigue la medida.
Con este aplazamiento, Hacienda busca equilibrar la modernización del sistema tributario con las necesidades reales del tejido empresarial
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Sin cambios
El retraso de Verifactu no implica un cambio en su finalidad. El sistema seguirá obligando a que las facturas generadas mediante software incorporen un registro inalterable, un código QR y una firma digital que asegure la trazabilidad. Además, los emisores podrán enviar la información directamente a la Agencia Tributaria, lo que facilitará la supervisión y reducirá errores contables.
Preparar la transición
Este nuevo margen temporal permite que tanto los fabricantes de software como los asesores y empresas planifiquen la adaptación con menos presión. Para muchos autónomos, el anuncio supone un respiro, aunque también una invitación a preparar la transición sin esperar al último momento. La administración insiste en que la digitalización de la facturación es un proceso irreversible y que, pese a la prórroga, Verifactu será una pieza clave del modelo fiscal español en los próximos años.