La solución probada por Primafrio combina un sistema criogénico alimentado por nitrógeno líquido —LIN— con una instalación fotovoltaica integrada en el semirremolque. Esta configuración permite eliminar el uso de diésel en el equipo frigorífico y aportar autonomía eléctrica al sistema de control.
Según los resultados obtenidos durante el proyecto piloto, el uso de nitrógeno líquido ha permitido alcanzar una reducción estimada de cerca de 49 toneladas de dióxido de carbono equivalente —CO₂e— al año por semirremolque.
Con esta prueba, la compañía avanza en la validación de alternativas sostenibles para la cadena de frío, uno de los ámbitos más exigentes del transporte por carretera
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Adrián Valverde, director de Innovación y Estrategia Sostenible de Grupo Primafrio, ha destacado que “este proyecto refleja nuestro compromiso con la innovación aplicada a la sostenibilidad y nos permite avanzar en la validación de tecnologías clave para reducir las emisiones en la cadena de frío. En Primafrio, apostamos por el desarrollo de soluciones que puedan integrarse de forma eficiente en nuestras operaciones y que contribuyan a construir un modelo logístico más sostenible, competitivo y optimizado para el futuro”.
Nitrógeno líquido, criogenia y energía solar
El proyecto ha contado con la participación de tres socios tecnológicos especializados en áreas complementarias.
Carburos Metálicos, del Grupo Air Products, ha aportado el suministro de nitrógeno líquido necesario para las pruebas, así como la infraestructura específica de repostaje mediante una estación móvil diseñada para garantizar una operación segura y eficiente.
Cryotrucks ha suministrado e integrado en el semirremolque el sistema criogénico encargado del almacenamiento y evaporación del nitrógeno líquido. Esta tecnología permite mantener la cadena de frío sin emisiones directas asociadas a la refrigeración.
Apollo-Power, por su parte, ha instalado ocho paneles solares ligeros y flexibles sobre el semirremolque, con una capacidad total de 2,48 kW y una producción estimada de entre 8,5 y 12,5 kWh diarios. La energía generada se destina a alimentar los sistemas auxiliares y de control de la unidad.
Una prueba para avanzar en la descarbonización del transporte frigorífico
Además de la validación tecnológica, el proyecto ha permitido desarrollar protocolos específicos de seguridad y operación, incluyendo la elaboración de un manual conjunto para el manejo del nitrógeno líquido y la formación especializada de los equipos responsables de la operativa.Los resultados obtenidos aportan información valiosa para seguir explorando soluciones innovadoras que contribuyan a reducir la huella ambiental del transporte frigorífico.