«El propio sector también es responsable de su deterioro»

Juan José Arnedo Medina, de ATFRIE, analiza las causas de la crisis del transporte de mercancías por carretera y señala las responsabilidades de empresas transportistas, cargadores, administraciones y organizaciones sectoriales. En un artículo de opinión, reclama recuperar la rentabilidad del sector y mejorar las condiciones laborales de los conductores.

La crisis del transporte de mercancías por carretera no se explica únicamente por factores externos. El propio sector también ha contribuido a su deterioro mediante prácticas comerciales que han reducido el valor del servicio y debilitado la rentabilidad de las empresas. Esta es una de las principales reflexiones de Juan José Arnedo Medina, de ATFRIE, en un artículo de opinión titulado «Reflexión en voz alta sobre la crisis del transporte».

«Lo que debía ser un servicio se convirtió demasiadas veces en servilismo», afirma Arnedo, que cuestiona la competencia basada exclusivamente en los precios, en lugar de apostar por la calidad, la fiabilidad y la profesionalidad. En su análisis, sostiene que determinadas prácticas comerciales, como ofrecer prestaciones adicionales sin contraprestación económica para captar clientes, han terminado perjudicando al conjunto del sector.

Las condiciones de trabajo de los conductores

Una parte importante de sus reflexiones se centra en la pérdida de atractivo de la profesión de conductor profesional. Arnedo considera que los sacrificios que exige esta actividad no siempre reciben el reconocimiento económico y personal que merecen. También señala las esperas prolongadas y determinadas prácticas en los centros de carga y descarga, donde los conductores pueden terminar realizando tareas ajenas a la conducción.

En este contexto, cuestiona que las campañas de concienciación sobre la fatiga sean suficientes si no se actúa sobre los factores que la provocan. Por ello, defiende una negociación entre empresas y trabajadores que aborde la organización de las operaciones, los tiempos de espera y las condiciones de trabajo.

Críticas a los cargadores y a la presión sobre los precios

El representante de ATFRIE también analiza la relación entre los transportistas y sus clientes, a quienes reclama una mayor implicación en la sostenibilidad económica de las empresas de transporte. A su juicio, el transportista debería ser considerado un colaborador imprescindible de la cadena de suministro, en lugar de un proveedor fácilmente sustituible.

Arnedo critica la búsqueda permanente del precio más bajo y advierte de que esta dinámica puede terminar perjudicando también a los propios cargadores, al comprometer la viabilidad de sus proveedores y la estabilidad de las cadenas de suministro.

La regulación y la falta de unidad del sector

Las administraciones públicas y los legisladores tampoco quedan al margen de las reflexiones de Arnedo. En su artículo, cuestiona la acumulación de obligaciones normativas que, según su valoración, no siempre tienen suficientemente en cuenta la realidad operativa del transporte. Considera que las nuevas exigencias deben evaluarse atendiendo a sus consecuencias económicas y organizativas para las empresas, especialmente en una actividad sometida a una presión constante sobre los costes.

También dirige sus críticas a las organizaciones empresariales. Aunque reconoce la existencia de numerosas asociaciones, sostiene que esta pluralidad no siempre se traduce en una defensa eficaz de los intereses comunes.

En su opinión, la fragmentación de la representación empresarial dificulta la capacidad del sector para mantener posiciones compartidas ante las administraciones y otros actores de la cadena de transporte.

Recuperar la rentabilidad y asumir responsabilidades compartidas

Arnedo también aborda las dificultades de los empresarios, que deben afrontar costes crecientes y una capacidad limitada para trasladarlos a sus clientes. Según expone, esta situación lleva a algunos propietarios a contemplar la venta de sus compañías como una salida a sus problemas.

Sin embargo, considera que estas decisiones individuales no resuelven las causas estructurales de la crisis. «No existe un único culpable ni una solución sencilla», señala Arnedo, que reclama una reflexión conjunta sobre el papel desempeñado por empresarios, trabajadores, cargadores, administraciones, patronales y sindicatos.

Su planteamiento pasa por recuperar el valor del servicio de transporte, abandonar la competencia basada exclusivamente en el precio, mejorar las condiciones de los conductores y garantizar la rentabilidad de las empresas.

Leer el artículo de opinión completo en la web de ATFRIE.

Transporte 3 Brands

También te puede interesar