Según ASTIC, el gasóleo se ha encarecido más de un 40% desde el inicio del conflicto en Oriente Medio y su precio ronda ya los 2 euros por litro. Recuerda que el combustible representa alrededor del 40% de los costes de explotación de una empresa de transporte y sigue siendo la principal fuente de energía para el 95,8% de los camiones. Por ello, sostiene que las medidas planteadas por el Ejecutivo no compensan suficientemente el incremento de costes que están soportando los transportistas.
ASTIC pedía ayudas de hasta 40 céntimos por litro
En la reunión mantenida el pasado viernes entre las principales asociaciones del transporte de mercancías y viajeros y el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ASTIC planteó un sistema de apoyo que combinara medidas fiscales y ayudas directas durante el último trimestre del año. La propuesta pasaba por recuperar los tipos del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos aplicados desde el 22 de marzo, equivalentes a 330 euros por cada 1.000 litros de gasóleo.
Además, ASTIC reclamaba que los vehículos acogidos al gasóleo profesional recibieran una ayuda directa de entre 30 y 40 céntimos por litro, en función de la evolución del precio del combustible, con liquidaciones mensuales. La asociación calcula que, con los precios registrados el 22 de septiembre y recuperando el nivel del IEH aplicado en marzo, una ayuda de 30 céntimos por litro permitiría compensar aproximadamente el mismo porcentaje del sobrecoste que cubrían los 20 céntimos aprobados por el Gobierno el pasado mes de marzo.
Críticas por los retrasos en el pago de las ayudas
ASTIC también denuncia problemas en el pago de las ayudas ya aprobadas. «A 29 de septiembre, muchas de nuestras empresas todavía no han recibido un solo euro; otras únicamente han percibido pagos parciales y solo una pequeñísima minoría ha logrado que Hacienda le devuelva lo que le correspondía», asegura su presidente, José Luis Olivella.
La patronal recuerda que la Orden HAC/674/2026 fijó para los vehículos acogidos al gasóleo profesional un precio de referencia de 1,1059 euros por litro, correspondiente a la media de enero y febrero de 2026, calculada sin IVA y descontando la devolución profesional.
Ayudas también para los camiones de gas
ASTIC reclama además que las ayudas no se limiten al gasóleo. La asociación asegura que el precio del gas utilizado por el transporte pesado ha aumentado el doble que el diésel y pide mantener un apoyo específico para los camiones de GNC y GNL, incluido el biometano cuando se suministre a través de estas vías. Su propuesta es que la ayuda se calcule en función del consumo real y tomando como referencia precios semanales del gas para uso profesional.
Este sistema ya cuenta con un precedente. El Real Decreto-ley 6/2022 estableció ayudas para el GNC y el GNL que posteriormente eran reembolsadas a las estaciones de servicio y vendedores directos a través de la Agencia Tributaria.
Una fiscalidad específica para los combustibles renovables
La organización también vuelve a reclamar una fiscalidad más favorable para los combustibles renovables. ASTIC propone reducir o devolver de forma diferenciada el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos aplicado al consumo profesional de HVO, biometano y otros combustibles sostenibles, teniendo en cuenta su contenido renovable o el ahorro certificado de emisiones.
Para avanzar en esta cuestión, plantea la creación de un grupo de trabajo conjunto entre los ministerios de Economía, Hacienda y Transportes que prepare una propuesta normativa antes de finalizar 2026. La asociación recuerda que 15 de los 27 Estados miembros de la Unión Europea ya cuentan con algún tipo de tratamiento fiscal diferenciado para este tipo de combustibles.
Más de 4.000 litros de gasóleo al mes por camión
ASTIC pone también cifras al impacto de la subida del combustible. Un camión pesado de larga distancia de una de sus empresas asociadas consume más de 4.000 litros de gasóleo al mes. Además, las compañías integradas en la organización cuentan, de media, con más de un centenar de vehículos.
Por ello, ASTIC considera que una subida de esta magnitud tiene un impacto inmediato sobre los costes de las empresas y advierte de que mantener la viabilidad del transporte resulta esencial para garantizar el abastecimiento y el funcionamiento de la cadena logística.