Por una parte, los elevados precios de la energía están afectando a la confianza de los consumidores y a su poder adquisitivo. Por otra, el endurecimiento monetario impulsado por la inflación mantiene elevados los costes de financiación y lastra la inversión. Todo ello se traduce en una menor demanda de transporte de mercancías y pasajeros durante este año. Por este motivo, la aseguradora de crédito ha rebajado sus previsiones iniciales de crecimiento para el sector en 2026, situadas en torno al 3,4 %, hasta el 2,5 %.
Crédito y Caución ha rebajado sus previsiones iniciales de crecimiento para el sector en 2026, situadas en torno al 3,4 %, hasta el 2,5 %
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Por lo que se refiere a las empresas europeas, se prevé un crecimiento de la producción de apenas el 0,8 %, tras el aumento del 1,5 % registrado en 2025. En Alemania y Francia se espera incluso una contracción de la producción. Mercados como Grecia y España, que están obteniendo mejores resultados gracias al incremento de la demanda turística y de servicios, se sitúan en un extremo opuesto.
En líneas generales, se estima que las exportaciones se mantendrán prácticamente estables debido al efecto de los aranceles estadounidenses, la reciente intensificación de la competencia de las exportaciones chinas y la continua pérdida de cuota de mercado europea en las exportaciones mundiales. Todos estos factores frenan la demanda de transporte, mientras las empresas se ven afectadas por el aumento de los costes del combustible.
El informe de Crédito y Caución contempla una subida de los precios de los servicios de transporte en sus distintos segmentos. Las empresas de transporte y logística intentarán repercutir, en la medida de lo posible, el incremento del coste del petróleo, aunque su capacidad para hacerlo será limitada en un entorno macroeconómico poco dinámico.
A largo plazo, los mercados emergentes de Asia-Pacífico, África y Sudamérica serán los principales impulsores del crecimiento mundial del transporte y la logística, especialmente países como China y la India, que ya están realizando importantes inversiones en infraestructuras y redes de transporte.
El transporte aéreo, el más afectado
El transporte aéreo es el subsector más afectado, con una estimación de crecimiento del 1,4 %, frente al 4,3 % previsto inicialmente. En este sentido, se prevé que los flujos de pasajeros en Oriente Medio se contraigan un 38 % este año, un descenso muy significativo para una región que durante los últimos años ha experimentado importantes aumentos tanto en los viajes directos de entrada como en los vuelos de conexión entre Asia y Europa.