Como se recordará, el pasado mes de agosto se alcanzó por primera vez en la serie histórica del Observatorio Permanente de la Morosidad, que Fenadismer elabora mensualmente en colaboración con la Fundación Quijote para el Transporte, una media de plazos de pago por debajo del límite legal máximo que marca la legislación sobre morosidad, al situarse en tan solo 58 días de media, una cifra récord nunca antes alcanzada y que se volvió a repetir en octubre. Sin embargo, en noviembre se produjo un leve repunte respecto al mes anterior, situándose en 60 días de media.
En noviembre, las empresas cargadoras e intermediarias que incumplieron la legislación sobre morosidad representaron algo más de la mitad del total (en concreto, el 53%), aunque en el 83% de los casos los excesos en los plazos de pago fueron leves, es decir, entre 60 y 90 días. Además, en el lado opuesto, ya solo un 3% de las empresas incumplidoras paga a más de 120 días, lo que en la actualidad representa únicamente una cuarta parte de lo que se producía el pasado año, cuando esta franja de incumplimiento superaba el 12%.
En cuanto a los medios de pago utilizados habitualmente para abonar los servicios de transporte, continúan siendo, por este orden, la transferencia (57%), seguida del confirming (37%), el pagaré (5%) y el cheque (menos del 1%).