La compañía no solo se centra en el caucho como protagonista de la sostenibilidad. También trabaja en sustituir los elementos que refuerzan la estructura del neumático, esenciales para mantener la estabilidad, la seguridad y el rendimiento durante toda su vida útil. Continental está incorporando acero reciclado para el refuerzo de la carcasa y del talón, así como hilos de poliéster obtenidos a partir de botellas PET, que se transforman en cordones textiles capaces de soportar altas temperaturas y cargas exigentes.
De este modo, un solo neumático puede dar nueva vida a botellas plásticas recuperadas de regiones sin sistemas de reciclaje, reduciendo además un 28 % las emisiones de CO₂ en comparación con fibras derivadas del petróleo. Este avance ya se encuentra en productos de serie como el UltraContact NXT.
“No estamos reinventando la rueda, sino el neumático”
“No estamos reinventando la rueda, sino el neumático, con materiales más sostenibles y procesos más respetuosos con el medio ambiente”, señala Matthias Haufe, director de Desarrollo de Materiales e Industrialización de Continental Tires. El directivo insiste en que la innovación no solo está en los compuestos de caucho. También se encuentra en las tecnologías que eliminan sustancias innecesarias o perjudiciales durante la fabricación.
COKOON: adhesión sostenible como estándar abierto
Un ejemplo de ello es COKOON, la tecnología de adhesión creada por Continental en colaboración con Kordsa. Este proceso permite unir caucho y refuerzos textiles sin emplear formaldehído ni resorcinol, productos utilizados tradicionalmente en la industria. La novedad va más allá del beneficio ambiental: la tecnología se ofrece como código abierto y sin costes de licencia, con el objetivo de extender prácticas más limpias en toda la cadena de producción de neumáticos.