La reducción del consumo de carburante y de las emisiones de CO2 de los vehículos sigue siendo un objetivo permanente para Renault Trucks. El proyecto colaborativo EDIT –Efficient Distribution Truck– fue lanzado en 2016 y de él nació el vehículo laboratorio Urban Lab 2. Tras siete meses de ensayos y 4500 kilómetros recorridos por carreteras ordinarias o en banco dinamométrico, se validaron las hipótesis formuladas al origen del proyecto. Urban Lab 2 muestra una reducción del consumo de un 12,8 % en relación al Renault Trucks D Wide de referencia, es decir, una reducción en el consumo de 3,5 litros de carburante y de 9 kg de CO2 en las emisiones a los 100 kilómetros.
¿Qué novedades incorpora?
Aerodinámica. Renault Trucks ha trabajado con Lamberet en el aerodinamismo del camión y de la caja frigorífica. A fin de mejorar la circulación del aire, los evaporadores se han integrado en el techo de la caja y el grupo frigorífico se ha instalado en la base del vehículo. Se han agregado accesorios aerodinámicos como alerones traseros y carenados textiles retráctiles. Asimismo, se han añadido portezuelas en peldaños, carenado de las ruedas, un deflector de techo, un alerón y carenados laterales en la cabina. Finalmente, un sistema de cámaras remplaza a los retrovisores clásicos. Los resultados de estas pruebas han confirmado que la optimización del aerodinamismo es uno de los principales factores para contribuir a la reducción del consumo de carburante y de las emisiones.
Sistema microhíbrido. En el Urban Lab 2 se ha experimentado un dispositivo concebido con Valeo, que combina las tecnologías microhíbrida y Stop & Start. Se han probado varias estrategias de funcionamiento del sistema microhíbrido para maximizar la energía recuperada en el frenado, pero también en las fases de desaceleración. Además, se ha realizado un trabajo importante sobre las estrategias de parada/arranque del motor con el fin de reducir su duración y minimizar las consiguientes vibraciones.
Conectividad. El Urban Lab 2 lleva un sistema de navegación desarrollado por BeNomad. Cuenta también con un sistema de comunicación con los semáforos. De esta forma, conectado a las infraestructuras, Urban Lab 2 recibe información de los semáforos y calcula si ahorra más aumentar la velocidad o reducirla. Esta tecnología de ayuda al conductor aporta beneficios significativos en términos de reducción del consumo de carburante y de las emisiones de CO2, aunque también en términos de confort de conducción.
Máximo rigor en la comparativa
Para establecer un ciclo de ensayo estadísticamente representativo del uso “distribución a temperatura controlada”, los ingenieros de Renault Trucks utilizaron una base de datos con más de 8.000 km de medidas.Este ciclo, en carretera ordinaria, está formado por 12 km en medio urbano, 50 km en carretera regional y 57 km en autopista.
A fin de garantizar la representatividad de los vehículos utilizados para este proyecto, el Urban Lab 2 y el vehículo de referencia pasaron por el banco dinamométrico antes de los ensayos para establecer un control de rendimiento detallado de las cadenas de transmisión de ambos vehículos.
Los test consistían en ensayos en carretera, en banco dinamométrico (donde las condiciones de circulación y temperatura se simulan, controlan y reproducen) y de simulación, con el objetivo de correlacionar las medidas. Se realizaron en paralelo ensayos con un vehículo de referencia cuyas características geométricas y de cadena de transmisión eran similares a las del vehículo laboratorio (D Wide de 19 t y 280 CV, equipado con una caja frigorífica Lamberet). Todas las tecnologías desarrolladas en el marco de este proyecto han sido evaluadas de forma independiente.