Desde la CETM denuncian que algunos cargadores están trasladando íntegramente al transportista la elaboración y gestión del DeCA, pese a que la normativa establece responsabilidades para las distintas partes que intervienen en la operación. «En algunos casos, incluso se pretende cobrar al transportista por cada DeCA generado», apuntan.
Una obligación compartida
La normativa distribuye entre el cargador contractual y el transportista efectivo la responsabilidad sobre los datos que debe contener el documento. El cargador responde, entre otros, de la información relativa a las partes, origen, destino, naturaleza y peso de la mercancía, mientras que el transportista responde de los datos vinculados a la ejecución del servicio. Por lo tanto, «no tiene sentido que quien dispone de buena parte de la información necesaria para elaborar el documento traslade toda la carga administrativa al transportista y, además, pretenda cobrarle por hacerlo. En nuestra opinión, el DeCA es una obligación compartida, no un servicio que el transportista tenga que comprar a su cliente», exponen desde la Confederación.
Un nuevo peaje digital
La CETM considera «grave y especialmente difícil de justificar» que se pretenda convertir el DeCA en un nuevo coste del transporte. A su juicio, las empresas de transporte están realizando un importante esfuerzo para adaptarse a las nuevas exigencias digitales y administrativas, por lo que reclama que cada parte de la cadena de suministro asuma las obligaciones y costes derivados de su propia responsabilidad.
«El DeCA debe servir para digitalizar y, por tanto, modernizar y simplificar el transporte, no para crear un nuevo peaje digital. Si el cargador tiene los datos, debe asumir la responsabilidad que le corresponde. Lo que no puede ocurrir es que uno tenga la información y el transportista haga el trabajo y termine pagando la factura. Y, paradójicamente, al menos de momento, seguimos llevando los mismos papeles que antes», concluye Carmelo González, presidente de la CETM.