Tras el Barajas
En 1956, ENASA puso en producción, el pegaso Z-207 “Barajas”. Un camión de diseño novedoso, en el que destacaba su motor de 6 cilindros en “V” con bloque enteramente de aluminio. Disponía de un chasis que no era totalmente recto, y que tenía una “media caña” a la altura del paso de rueda del eje trasero. Un camión de diseño avanzado y moderno, pero bajo un precio que lo hacía casi prohibitivo. Por el contrario, por poco más de la mitad de lo que costaba el “Barajas”, se podía adquirir un Barreiros. La marca de Villaverde, fue “tomándole terreno” a la estatal hasta tal punto, que Eduardo Barreiros llegó a lanzar una oferta pública de compra de ENASA. No soplaban vientos favorables, pero la marca Pegaso siguió bajo la tutela del Instituto Nacional de Industria (INI). El “Barajas” recibió diversas mejoras y evoluciones. Entre éstas el modelo 1031, apto para 8 toneladas y con chasis enteramente recto. Pero aún con todo, su suerte estaba definitivamente echada.
Acuerdos con Leyland
En 1957 se firmó un preacuerdo con la firma británica Leyland. A raíz de éste, pasan a ser importados por ENASA, ciertos modelos de la propia Leyland. También se desarrollaron varios prototipos con tecnología mixta, como los modelos Z-211 y Z-212, así como la producción, del autobús modelo 5022. Pero sin duda, fue la autorización para fabricar en España el motor del Leyland Comet, lo que se llevó la palma. Era el año 1961, y el relevo del “Barajas” se estaba gestando. Había nacido el Pegaso Comet. Un vehículo con el que se pretendía relanzar los productos de la marca Pegaso, y en el que se depositaron muchas esperanzas.
Operación Palmera
ENASA no escatimó en medios, para lograr que el Comet tuviera éxito. Para ello, en 1962 organizó una caravana publicitaria con las primeras unidades fabricadas y que marcharon desde la fábrica de Barajas, por toda la geografía nacional, directamente hacia los respectivos concesionarios. Fue la denominada “Operación Palmera” y contribuyó decisivamente a que el nuevo modelo se diera a conocer de forma muy efectiva. Todo bajo una gran cobertura mediática. Supuso un golpe de efecto sorprendente.
Los camiones en versión chasis-cabina, salieron con sendas pancartas encima de su chasis, en disposición “dos aguas” y en las que se podía leer en grandes caracteres, el nombre del camión y lo más importante: su precio de 465.000 pesetas. Una cantidad muy competitiva, fruto del ajuste de los procesos de producción del nuevo vehículo.
El Comet
El nuevo camión en disposición 4×2, admitía un peso máximo de 13.000 Kg y alcanzaba una velocidad máxima de 98 Km/h. Su motor, denominado 9020 en nomenclatura ENASA, entregaba 125 CV a 2.400 rpm. Estaba dotado con llantas de espárragos y de un nuevo chasis enteramente recto. Su cabina, de tipo panorámica, era de acero y tenía una única luna delantera. Fue el primer camión Pegaso en llevarla. Las primeras unidades, tenían el cuadro de mandos en el centro del salpicadero. Algo que no llevó ningún otro vehículo Pegaso anterior ni posterior. Las señas habituales, como la chapa y cruz delante del radiador, también estaban presentes. En este caso, la cruz era sensiblemente mayor que su antecesor “Barajas”. Su denominación fue la de Pegaso 1090, aunque popularmente pasó a ser conocido como “Comet”.
Su bastidor fue carrozado en grandes cantidades, como autobús y autocar. Incluso sirvió para carrozados específicos “tipo capitoné”, para empresas de mudanzas o del mundo del espectáculo. Entre los furgones para mudanzas, destacaron los carrozados de la empresa segoviana Toribio y Facundo, licenciataria en España de la alemana Ackermann.
Con varios largos de chasis, el nuevo camión aportó diversas soluciones, en función de las necesidades. Esta circunstancia contribuyó a que fuese un completo éxito de ventas. Una vez consolidado el Comet, se hizo la versión tractora, denominada 2030. Y al igual que sucedió con el Pegaso 1065, en algunas unidades se le alargó el chasis y se le añadió un tercer eje de rueda sencilla tras el motriz, pasando a tener configuración 6×2. Esta variante, al igual que la realizada en el “Europa” de forma similar, nunca fue una opción de catálogo. Por último citar, que el Comet tuvo su versión todoterreno. Primero en un prototipo denominado 3020 y posteriormente, con un modelo comercial: el 3040.
Su cabina, admitía ampliaciones para su empleo como vehículo de emergencias y para el transporte de equipos de obreros en empresas eléctricas, constructoras, etc. También se extendió la costumbre de ampliar su cabina, pero para dotarlo de litera fija. En ningún caso, estas ampliaciones de cabina, eran opciones ofertadas por ENASA, y las realizaban diversas empresas y talleres especializados.
El comet se convirtió en pieza indispensable de empresas y autopatronos. En el sector de obras y movimientos de tierra, sin duda, tuvo su más conocida aplicación. Aunque en realidad, no hubo cometido o trabajo, en el que no participara un pegaso comet.
Por tierra, mar y aire….
Con este título, no se pretende aseverar que el Pegaso 1090 estuviera en los tres escenarios mencionados, ni mucho menos. Lo que en realidad sucedió, es que el Comet se “vistió” de todos los uniformes de las fuerzas armadas españolas y de la Guardia Civil. Fue vehículo normalizado de uso general, y dotado de los más diversos carrozados. Cuando fue reemplazado, continuó en muchos casos, labores de autoescuela. Su motor dotó al camión táctico modelo 3045D.
…y en el asfalto
La administración española, también utilizó ampliamente el Pegaso 1090. Pero si hubo un organismo público, en el que pasó a ser conocido y reconocido, hasta el punto de convertirse en una “especie de icono”, fue como integrante del antiguo Ministerio de Obras Públicas (MOP). Con su característica librea amarilla, guardabarros y paragolpes barrados, los Comet con caja basculante, se emplearon en labores de conservación y mantenimiento de la red de carreteras españolas en los años 60-80.
Desarrollo y desaparición
El 1090 evolucionó a lo largo de los años, cambiando su designación, que no su nombre popular. Primeramente como 1095, posteriormente 1091 y finalmente 1098. El motor alcanzó los 135 CV. Por otra parte, también existió la versión reducida del Comet denominada 1100, con motor de 90 CV y 4 cilindros, que en su última etapa se denominó 1101. La tractora alcanzó la versión 2031 y el camión TT modelo 3040, pasó a 3041. Las versiones normales, estuvieron en producción hasta 1979, mientras que el 3041 se mantuvo en el catálogo de ENASA hasta 1982.
Su relevo se materializó con el pegaso 1121. Un camión con “cabina cuadrada” y abatible, que en lo fundamental, no difería tanto de aquellas primeras unidades participantes en la “Operación Palmera”. Con derecho propio, el Pegaso Comet se hizo con un hueco propio en la historia del transporte por carretera español contemporáneo, y lo que es más importante, en el corazón de mucha gente.
| CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES | |
| MARCA Y MODELO |
PEGASO 1090/1901/1095/1098 (RIGIDO 4 X 2) PEGASO 1100/1101 (RIGIDO 4X2) PEGASO 2030/2031 (TRACTORA 4 X 2) PEGASO 3040/3041 (RIGIDO 4X4) |
| MOTOR |
PEGASO 9020-9026 (125 CV a 2.400 rpm) PEGASO 9130/11 (135 CV a 2.600 rpm) PEGASO 9140/11 (90 CV a 2.600 rpm) |
| Nº CILINDROS |
6 EN LINEA (125 y 135 CV) 4 EN LINEA (90 CV) |
| CILINDRADA |
6.550 cm3 (125 Y 135 CV) 4.370 cm3 (90 CV) |
| LONGITUDES |
1100/1101 5.698 o 6.497 mm 1090/1091/1095/1098 5.712, 6.920, 7.420 Y 9.020 mm 2030/2031 4.870 mm |
| PESOS MÁXIMOS |
– 1101: 10.750 Kgs. – 1090: 13.200 Kgs. – 1091: 14.200 Kgs + 2.800 (remolque) – 1095: 16.000 Kgs. – 1098: 16.000 Kgs + 5.000 (remolque) – 3040/3041: 13.800 Kgs (carretera) 9.800 Kgs (T.T.) – 2030/2031: 20.200 Kgs. |