Este complejo medioambiental, situado en el término municipal de Navalcarnero, está integrado por una planta de tratamiento, donde se realiza la clasificación y separación de los materiales; una planta de reciclaje, del que se obtendrán materiales aptos para su reutilización en obras de construcción, y un depósito controlado para eliminar los materiales no aprovechables. De esta manera, podrá reutilizarse gran parte del material, que se somete a control de calidad en un laboratorio de la planta.
Aguirre explicó que el crecimiento económico de la región, motivado en parte por el sector de la construcción, trae como consecuencia el aumento de residuos originados por las obras de construcción. Por ello son necesarias estas plantas, previstas en el Plan Integral de RCD´s, que pretende garantizar el tratamiento de la totalidad de los residuos que se generan en la Comunidad en 2011. Se considera escombro los residuos generados como consecuencia de construcciones, demoliciones o reformas que presentan las características de inertes, tales como tierras, cerámicas, cementos, ladrillos, cascotes o similares.
El proceso de tratamiento de estos residuos comienza con la entrada y pesaje de los camiones y su clasificación como residuo limpio o mezclado. A continuación, mediante maquinaria móvil y estriado manual se realiza la separación de materiales impropios como metales, maderas, papel y otros no aptos. Tras esta primera separación, una cribadora elimina la parte más fina de los residuos, como son arcillas y arenas, antes de pasar por una máquina trituradora para obtener nuevos áridos con objeto de su reciclado posterior en obras de construcción.