El precio del diésel renovable podría reducirse más de un 38% en España mediante la aplicación de una fiscalidad diferenciada. Es una de las principales conclusiones del informe «Fiscalidad diferenciada para los combustibles renovables», elaborado por WSP y presentado por la Plataforma para los Combustibles Renovables. La organización, integrada por 32 entidades, reclama al Gobierno un tratamiento fiscal que reconozca la reducción de emisiones de estos carburantes y facilite su utilización en sectores como el transporte por carretera.
Según la Plataforma, los combustibles renovables tributan actualmente en España al mismo nivel que los combustibles de origen fósil, pese a que pueden conseguir importantes reducciones de emisiones. La organización señala además que más de la mitad de los países de la Unión Europea ya aplican algún tipo de fiscalidad diferenciada, entre ellos Alemania, Italia, Francia y Portugal.
El diésel renovable podría abaratarse más de un 38%
El informe plantea dos escenarios para modificar la fiscalidad de estos combustibles. El primero propone introducir de forma inmediata un incentivo fiscal vinculado al porcentaje de combustible renovable incorporado a las mezclas.
El segundo contempla una transición progresiva hacia una fiscalidad basada en las emisiones, de manera que el incentivo se determine en función de la reducción de CO2 conseguida por cada combustible.
Según los cálculos del estudio, una reducción del Impuesto Especial sobre Hidrocarburos permitiría conseguir rebajas superiores al 38% en el precio del diésel renovable y al 33% en el de la gasolina renovable.
Una alternativa para reducir las emisiones de los camiones actuales
La propuesta tiene especial interés para el transporte de mercancías por carretera, donde buena parte del parque continuará utilizando motores de combustión durante los próximos años. Los combustibles renovables permiten reducir las emisiones asociadas a esos vehículos sin necesidad de sustituir inmediatamente el camión. Según los datos presentados por la Plataforma, estos carburantes pueden alcanzar reducciones de emisiones de hasta el 87%.
España mantiene la misma fiscalidad para combustibles renovables y fósiles
La Plataforma considera que el actual tratamiento fiscal resta competitividad a los combustibles renovables frente a otras alternativas de descarbonización que sí disponen de incentivos fiscales o ayudas.
Por ello, sus 32 miembros reclaman al Gobierno avanzar hacia un modelo que tenga en cuenta las emisiones de cada combustible y que acerque el sistema español al aplicado por otros países europeos.
«España no puede seguir siendo una excepción en Europa», señaló Inés Cardenal, portavoz de la Plataforma para los Combustibles Renovables, quien considera que la medida permitiría aproximar el marco español a las propuestas europeas sobre fiscalidad de la energía.
La Plataforma reclama incentivos para aumentar su consumo
La industria considera que dispone de capacidad para seguir aumentando la producción de combustibles renovables, pero sostiene que una fiscalidad diferenciada sería necesaria para impulsar su demanda y hacerlos más competitivos.
Antonio Garamendi, presidente de CEOE, defendió durante la presentación que «la fiscalidad es una palanca de competitividad, especialmente en el caso de las energías renovables» y reclamó un marco regulatorio que incentive tanto la oferta como la demanda.