Las organizaciones criminales están recurriendo a métodos cada vez más sofisticados para robar mercancías en el transporte por carretera europeo. Una de las prácticas más sorprendentes consiste en comprar empresas de transporte legítimas, utilizarlas durante unas semanas para realizar operaciones aparentemente normales y desaparecer posteriormente con las mercancías.
Así lo ha advertido Harry Hughes, representante de la Transported Asset Protection Association (TAPA), en una entrevista con SNAP, compañía especializada en servicios para el transporte profesional. Según explica, los delincuentes están aprovechando las vulnerabilidades de la cadena logística para sustraer cargas de gran valor mediante procedimientos que no siempre requieren un robo físico. «En ocasiones, los delincuentes compran empresas de transporte legítimas, operan como transportistas legítimos durante dos o tres semanas y después desaparecen con las cargas», señala Hughes.
El fraude digital permite desviar mercancías sin acercarse a los camiones
La adquisición de empresas transportistas es una de las modalidades de fraude que preocupan a TAPA, pero no la única. La organización también advierte del uso de correos electrónicos fraudulentos, documentos falsos de recogida y modificaciones de las instrucciones de entrega para conseguir que las mercancías terminen en manos de los delincuentes.
Estas prácticas permiten manipular operaciones logísticas sin necesidad de acceder físicamente a un camión o a unas instalaciones. Los delincuentes pueden aprovechar los procedimientos de contratación y subcontratación para hacerse pasar por operadores autorizados y conseguir que se les entreguen las cargas.
Por ello, TAPA considera fundamental verificar la identidad y legitimidad de las empresas transportistas y subcontratistas, además de establecer procedimientos que permitan confirmar cualquier cambio en las instrucciones de recogida o entrega de las mercancías.
Bandas que recorren cientos de kilómetros para atacar camiones concretos
Los robos físicos también están evolucionando hacia operaciones cada vez más planificadas. Según Hughes, existen grupos criminales organizados que recorren entre 320 y 480 kilómetros para atacar vehículos previamente seleccionados. «Hemos visto grupos criminales organizados que recorren entre 320 y 480 kilómetros para atacar vehículos específicos. Conocen las rutas. Conocen las empresas de transporte que los operan y los corredores por los que circulan», explica.
Esta forma de actuar demuestra, según TAPA, que determinados robos ya no responden únicamente a oportunidades ocasionales. Los delincuentes estudian los movimientos de las mercancías, identifican cargas valiosas y buscan los puntos vulnerables de los recorridos.
También aumenta la preocupación por el robo de semirremolques completos
Otra de las modalidades descritas por TAPA consiste en la sustracción de semirremolques completos directamente de las instalaciones logísticas. En estos casos, los delincuentes acuden con vehículos preparados para enganchar semirremolques cargados y abandonan las instalaciones con toda la mercancía, sin necesidad de manipular individualmente los productos transportados. «Estamos viendo muchos más robos mediante el enganche de semirremolques, en los que se sustraen remolques completos de las instalaciones», señala Hughes.
Mientras tanto, continúan produciéndose ataques mediante el corte de lonas en las zonas de estacionamiento de camiones, uno de los métodos tradicionales utilizados para acceder a las mercancías.
TAPA recomienda extremar los controles sobre las empresas subcontratadas
Ante la combinación de robos físicos y fraudes digitales, TAPA considera necesario reforzar la seguridad durante todo el proceso de transporte, desde la contratación de los servicios hasta la entrega final. Entre sus principales recomendaciones figuran la comprobación de los transportistas y subcontratistas, la planificación de rutas autorizadas, la verificación de las instrucciones de recogida y entrega y el seguimiento de los envíos durante su recorrido.
La organización también insiste en la importancia de utilizar aparcamientos seguros para camiones, equipados con videovigilancia, accesos controlados y medidas de vigilancia, especialmente cuando se transportan mercancías de alto valor.
Nick Long, director comercial para Reino Unido e Irlanda de SNAP, considera que la seguridad de los estacionamientos debe integrarse en la planificación habitual de las empresas transportistas. «El aparcamiento seguro para camiones no debería considerarse un lujo adicional, sino una parte fundamental de la planificación de rutas y de la estrategia general de seguridad de cualquier flota», afirma.