Un semirremolque electrificado consigue aumentar un 50% la autonomía de un camión eléctrico

Las pruebas del proyecto europeo ZEFES confirman la viabilidad técnica del transporte pesado de cero emisiones en rutas internacionales. Un semirremolque electrificado ha conseguido aumentar un 50% la autonomía de un camión eléctrico, aunque la falta de infraestructuras de recarga y las diferencias normativas siguen dificultando su implantación a gran escala.

El transporte de mercancías de larga distancia con camiones eléctricos está demostrando su viabilidad en condiciones reales de explotación. Así lo ponen de manifiesto los últimos resultados del proyecto europeo ZEFES, presentados durante un encuentro de expertos organizado por Kässbohrer en la IAA Transportation 2026 de Hannover, en el que participaron representantes de Scania, Procter & Gamble y el instituto de investigación Fraunhofer.

El proyecto, financiado por la Unión Europea, está realizando pruebas con camiones eléctricos de baterías, vehículos de pila de combustible, semirremolques electrificados y soluciones intermodales en corredores de transporte que se extienden desde el sur de España hasta Escandinavia. El objetivo es comprobar cómo responden estas tecnologías en operaciones comerciales reales y qué obstáculos deben superarse para extender su utilización.

Un camión eléctrico de más de 40 toneladas completa rutas sin recargas intermedias

Uno de los resultados más destacados corresponde a las operaciones de transporte de Procter & Gamble entre Zeebrugge (Bélgica) y Berlín (Alemania). Frank Kressmann, director global de Sostenibilidad del Transporte de la compañía, explicó que esta ruta se realiza cinco días a la semana con una combinación de más de 40 toneladas.

Las pruebas han permitido comprobar que las necesidades de recarga eran inferiores a las previstas inicialmente. Gracias a la optimización progresiva de la operación, el trayecto ha llegado a realizarse sin recargas intermedias durante el verano, cuando las condiciones resultan más favorables para el funcionamiento de los vehículos eléctricos.

Sin embargo, Kressmann advirtió de que la electrificación exige cambios importantes en la organización del transporte. La planificación debe coordinar los tiempos de conducción y descanso, las ventanas de carga y descarga, la disponibilidad de puntos de recarga, la gestión de las baterías y el aprovechamiento de la carga útil.

Un semirremolque electrificado aumenta un 50% la autonomía

Otro de los avances presentados durante el encuentro procede de la colaboración entre Kässbohrer y ZF para desarrollar semirremolques con sistemas de propulsión eléctrica. Las pruebas realizadas con un chasis portacontenedores de Kässbohrer equipado con el sistema ZF TrailTrax han confirmado un incremento del 50% en la autonomía del conjunto respecto al camión eléctrico utilizado sin el sistema de propulsión del semirremolque.

La combinación completó una prueba acumulada de 10.000 kilómetros en operaciones entre Eindhoven y Augsburgo, después de que la tecnología fuera sometida a ensayos de resistencia equivalentes a 285.000 kilómetros en los centros de investigación y desarrollo de Kässbohrer.

İffet Türken, miembro de la junta ejecutiva del fabricante, destacó también la importancia de reducir el peso de los semirremolques para compensar la masa adicional de las baterías. Esta cuestión resulta especialmente relevante en aplicaciones como el transporte de mercancías a granel, donde la carga útil condiciona directamente la rentabilidad.

Scania reclama más puntos de recarga de alta potencia

Kaj Hanson, responsable de Desarrollo de Soluciones Piloto de Scania, señaló que las pruebas realizadas por ZEFES están demostrando que los camiones eléctricos de baterías pueden afrontar operaciones exigentes de larga distancia. Entre los ejemplos mencionó los transportes entre Suecia y Países Bajos, así como las demostraciones con conjuntos del Sistema Modular Europeo (EMS) realizadas en España.

No obstante, el representante de Scania advirtió de que la infraestructura de recarga sigue siendo uno de los principales obstáculos para extender la electrificación del transporte pesado. Aunque los vehículos están demostrando su fiabilidad, las redes actuales ofrecen un margen operativo limitado. Por ello, Hanson considera necesario ampliar significativamente los puntos de recarga y desarrollar especialmente los sistemas de carga de megavatios (MCS), capaces de atender las necesidades energéticas de los camiones de gran tonelaje.

También apuntó que no existirá una única solución tecnológica válida para todas las aplicaciones. Los camiones eléctricos de baterías tendrán un papel destacado, mientras que las pilas de combustible, los extensores de autonomía y los semirremolques electrificados podrán complementar esta tecnología en determinadas operaciones.

El 79% identifica las diferencias normativas como una barrera

Más allá de las limitaciones de infraestructura, el proyecto ZEFES ha identificado un problema que afecta directamente a la posibilidad de desarrollar corredores internacionales de transporte sin emisiones. Según los resultados de un estudio elaborado con la participación de 53 representantes del sector, el 79% considera que la fragmentación de las normativas europeas constituye el principal obstáculo para extender estas soluciones a gran escala.

Las diferencias regulatorias entre países complican la utilización de nuevas configuraciones de vehículos y tecnologías, por lo que los participantes reclamaron una mayor armonización legislativa.

Desde el instituto Fraunhofer IVI, Henning Wittig explicó que el reto ya no consiste únicamente en demostrar que es posible fabricar y utilizar camiones de cero emisiones, sino en conseguir que toda una red europea de transporte pueda funcionar de manera fiable y económicamente viable. Para lograrlo, considera necesario avanzar en la gestión energética, las redes inteligentes de recarga, la interoperabilidad de los sistemas digitales y la automatización de las operaciones logísticas.

Del proyecto piloto al transporte comercial a gran escala

Los participantes coincidieron en que los resultados de ZEFES demuestran avances importantes en la electrificación del transporte pesado, aunque las pruebas realizadas todavía deben trasladarse a redes comerciales más amplias. La integración con el ferrocarril y otros modos de transporte también puede facilitar esta transición, especialmente mediante conexiones eléctricas de primera y última milla que permitan aprovechar las ventajas de cada tecnología.

La conclusión del encuentro organizado por Kässbohrer es que los camiones de cero emisiones ya pueden realizar determinadas operaciones de larga distancia, pero su implantación generalizada dependerá de la disponibilidad de infraestructuras, la armonización de las normas y la colaboración entre fabricantes, transportistas, operadores logísticos y administraciones.

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