Este crecimiento resulta especialmente relevante para el desarrollo real de la movilidad eléctrica, ya que los cargadores de muy alta potencia son esenciales para facilitar los desplazamientos de larga distancia y avanzar en la electrificación del transporte pesado. Aunque todavía representan solo el 5% de la infraestructura pública operativa, su evolución durante los últimos meses confirma una tendencia positiva.
En el primer semestre de 2026, España ha alcanzado ya el 90% de toda la infraestructura pública de alta potencia instalada a lo largo de 2025. Para ANFAC, este ritmo deberá mantenerse durante los próximos trimestres si se quiere responder a las futuras necesidades de la movilidad eléctrica y reducir la brecha con Europa.
España suma 1.605 nuevos puntos de recarga pública
En conjunto, la red de recarga de acceso público en España aumentó un 2,9% durante el segundo trimestre del año, con la instalación de 1.605 nuevos puntos. Con este crecimiento, la red pública alcanza ya los 56.682 puntos de recarga. La evolución mantiene una tendencia positiva, aunque el incremento registrado entre abril y junio se sitúa por debajo del alcanzado en el primer trimestre y del promedio de crecimiento de los dos últimos años. Además, los puntos de hasta 22 kW siguen concentrando cerca del 70% de la red pública disponible.
Este reparto evidencia que, aunque la infraestructura crece, todavía existe un desequilibrio entre los cargadores de baja potencia y los equipos de muy alta potencia, imprescindibles para corredores de larga distancia, vehículos industriales y transporte pesado eléctrico.
La recarga de alta potencia, clave para el transporte pesado
El despliegue de puntos de recarga a partir de 250 kW es uno de los factores determinantes para impulsar la electrificación del transporte por carretera. Este tipo de infraestructura permite reducir los tiempos de parada y facilitar operaciones de mayor exigencia energética, especialmente en vehículos pesados.
Sin embargo, ANFAC recuerda que no basta con instalar cargadores de muy alta potencia. También es necesario garantizar que los vehículos pesados puedan utilizar esta infraestructura en condiciones adecuadas de maniobrabilidad, tensión de salida y longitud de manguera. Actualmente, esta información no está disponible ni en fuentes privadas ni públicas, lo que dificulta conocer si todos los puntos de alta potencia son realmente aptos para camiones eléctricos o vehículos industriales de gran tamaño.
Además, el Reglamento AFIR ya exige puntos de 350 kW y estaciones de 1.400 kW en determinados tramos de la Red Transeuropea de Transporte, lo que refuerza la necesidad de acelerar el despliegue de infraestructura preparada para el transporte pesado.
Casi 18.000 puntos de recarga siguen instalados pero no operativos
Pese al avance de la red, uno de los principales problemas continúa siendo el elevado número de puntos de recarga que ya están instalados pero todavía no se encuentran en funcionamiento. Al cierre del segundo trimestre de 2026, España contaba con 17.821 puntos de recarga instalados pero no operativos. Si todos ellos estuvieran en servicio, la red pública alcanzaría los 74.503 puntos de recarga.
Esto significa que el 23,9% de la infraestructura total instalada continúa pendiente de entrar en funcionamiento. Entre las principales barreras se mantiene el acceso y la conexión a la red de distribución, un problema que sigue ralentizando el despliegue efectivo de la recarga pública.
España mejora, pero sigue por debajo de Europa
El Barómetro de Electromovilidad de ANFAC sitúa el indicador global de electromovilidad de España en 26,9 puntos sobre 100 durante el segundo trimestre de 2026, tras mejorar 1,5 puntos respecto al trimestre anterior. A pesar de este avance, la media europea alcanza los 40,1 puntos, después de crecer 1,8 puntos en el mismo periodo. Como consecuencia, la distancia entre España y Europa continúa ampliándose.
En el ámbito de la infraestructura de recarga, España también progresa, pero a un ritmo inferior al necesario. El indicador específico de infraestructura alcanza los 15,4 puntos sobre 100, todavía lejos de la media europea, que se sitúa en 31,1 puntos.
Objetivo: acelerar la puesta en servicio de la infraestructura
La evolución de los puntos de recarga de alta potencia confirma que España está avanzando en una infraestructura más preparada para la movilidad eléctrica de larga distancia y el transporte pesado. Sin embargo, el peso de estos equipos dentro del conjunto de la red sigue siendo reducido.
Elec La electrificación del transporte pesado dependerá, en buena medida, de que esta infraestructura sea plenamente operativa, accesible y adecuada para vehículos de gran tamaño.