El sector del transporte por carretera reclama acelerar la descarbonización del vehículo industrial en España y Europa, pero con medidas realistas y un marco regulatorio adaptado a la operativa del mercado. Este ha sido uno de los principales mensajes de la tercera edición del Foro ANFAC del Vehículo Industrial y Autobús, celebrada en Madrid bajo el lema “Moviendo un país”. Durante el encuentro, organizado por ANFAC, los distintos actores del sector coincidieron en que el ritmo actual de electrificación es insuficiente y requiere un impulso coordinado entre industria y administraciones.
Un sector clave con retos estructurales
El transporte terrestre representa el 4,8% del PIB y genera más de 600.000 empleos en España, lo que lo convierte en un pilar estratégico para la economía. Sin embargo, la transición hacia un modelo libre de emisiones avanza lentamente: en 2025, los vehículos pesados de cero emisiones apenas alcanzaron el 1,6% de penetración en el mercado nacional .
En 2025, España registró una penetración del 1,6% de vehículos pesados de cero emisiones, solo cuatro décimas más que el año anterior
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El presidente de ANFAC, Josep María Recasens, advirtió de la necesidad de “un cambio de ritmo” y defendió la creación de un ecosistema que permita a los operadores afrontar la transición sin comprometer su rentabilidad. Además, subrayó que el transporte por carretera es clave para la soberanía industrial europea.
«Olvidar al transporte por carretera sería un error estratégico, con consecuencias graves en términos de empleo y de soberanía industrial»
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Desde ANFAC se anunció la actualización de la hoja de ruta del vehículo industrial dentro del Plan España Auto 2030, basada en tres ejes principales: renovación del parque de vehículos, despliegue de infraestructura de recarga y marco regulatorio realista. Estas medidas buscan impulsar el mercado de tecnologías alternativas y reducir la brecha entre los objetivos europeos y la realidad del sector .
Consenso: descarbonizar sí, pero con flexibilidad
Uno de los puntos clave del foro fue el consenso entre administraciones, industria y representantes europeos sobre la necesidad de flexibilizar la normativa. Desde el Ministerio de Transportes, Elena. Mª Atance reconoció que el reto va más allá del cambio tecnológico: implica transformar modelos de negocio, logística e infraestructuras. A nivel europeo, representantes del Parlamento Europeo defendieron combinar ambición climática con competitividad industrial, mientras que desde la patronal europea ACEA se insistió en que la transición solo será viable si se acompaña de infraestructura de carga, precios energéticos competitivos y condiciones operativas adecuadas.