Cada día, más de 20.000 camiones cruzan la frontera entre España y Francia en ambos sentidos, transportando alimentos, materias primas y productos esenciales para la industria, el comercio y el abastecimiento de los ciudadanos. A esta cifra se suman decenas de miles de vehículos adicionales que circulan por los principales ejes viarios afectados por los bloqueos y que quedan inmovilizados durante jornadas completas, sin una posibilidad real de continuar su ruta ni de reorganizar sus trayectos.
«El impacto es inmediato y acumulativo: mercancías que no llegan a su destino, industrias que ralentizan o detienen su producción, supermercados con problemas de abastecimiento y empresas que incumplen plazos y contratos. Cada bloqueo rompe eslabones clave de una cadena logística que opera en tiempo real y con márgenes económicos mínimos. Además, estos cortes no solo afectan a la entrega de mercancías, sino que generan graves problemas de retorno para los conductores profesionales, que ven alteradas sus rutas, tiempos de descanso y posibilidades de regresar en condiciones adecuadas», explican desde la CETM.
A este perjuicio operativo se suma un daño económico directo especialmente grave para las empresas de transporte. Según las estimaciones de la CETM, cada camión inmovilizado a causa de un bloqueo supone un coste medio de 600 euros diarios. «Cuando los cortes afectan de forma simultánea a decenas de miles de vehículos, las pérdidas ascienden a millones de euros cada día, sin que exista ningún mecanismo de compensación para las empresas que soportan estas consecuencias», añaden.
«Cada camión inmovilizado a causa de un bloqueo supone un coste medio de 600 euros diarios»
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Desde la CETM insisten en que el derecho a la protesta es «plenamente legítimo, pero no puede ejercerse a costa de paralizar un sector esencial ni de generar un perjuicio económico de esta magnitud«. Por ello, exigen responsabilidad, previsión y una actuación inmediata por parte de las administraciones españolas y europeas competentes.
«Las cifras son claras: cada día sin actuar multiplica el daño económico que sufren las empresas de transporte españolas y debilita la cadena logística de la que depende el conjunto de la economía», concluyen.