Estos nuevos productos pueden suponer una mejora significativa en la fabricación de ruedas más eficientes, que ayuden a reducir el consumo energético y, por lo tanto, que sean más respetuosos con el medio ambiente.
Entre ellos destacan un nuevo nanoaditivo, el nanopreno, que prolonga la vida del neumático en un 15%, aumenta la adherencia y reduce la resistencia al rodamiento evitando así la emisión de partículas de caucho y un aditivo denominado Vulcuren que consigue que las cubiertas de los neumáticos se endurezcan y envejezcan más lentamente.
Además, la nueva generación de cauchos de SBR en solución permiten una unión más efectiva de la sílice al caucho, con lo que el neumático mejora en prestaciones, adhesión, resistencia al rodamiento y resistencia al desgaste. Otros cauchos que ayudan al medioambiente son los BR catalizados con neodimio y los butilos, que mantienen la presión correcta logrando un óptimo uso del combustible y disminuyendo así la emisión de CO2.