Mientras el neumático de invierno tiene cada vez mayor aceptación en Europa y supone el 30% de las ventas, este mercado representa tan sólo el 1% de las ventas de neumáticos en España. Si se tiene en cuenta la orografía y la climatología de muchas regiones españolas, existe un mercado potencial muy importante al que, hasta el momento, no se ha conseguido acceder.
El motivo principal de esta situación es el desconocimiento de las prestaciones reales del producto por parte del consumidor, una realidad que se ve apoyada, además, por las autoridades y los medios de comunicación, que siempre hablan de la obligatoriedad del uso de las cadenas pero nunca de la utilización de los neumáticos de invierno.
Esto provoca que aún prevalezca la imagen de este tipo de neumáticos asociada siempre con países nórdicos o inviernos con muchas nevadas. En definitiva, el principal escollo que han de salvar este tipo de neumáticos es el desconocimiento general que tiene el consumidor.