Los paquetes ya superan al correo tradicional en España. Durante 2025 se enviaron 1.335 millones de paquetes, un 10 % más que el año anterior y un 148 % más que en 2019, según el Informe Anual del Sector Postal 2025 de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
En sentido contrario, los envíos postales tradicionales —cartas, tarjetas postales, notificaciones administrativas y publicidad directa— descendieron un 8 %, hasta los 1.164 millones. Esta cifra equivale a la mitad de los envíos contabilizados en 2019 y a la tercera parte de los registrados en 2015. El cambio de tendencia confirma el creciente peso del comercio electrónico y de los servicios de mensajería en el mercado postal español.
La paquetería factura más de 7.300 millones de euros
El avance de los paquetes también se refleja en los ingresos. Las empresas de mensajería y paquetería facturaron 7.325 millones de euros en 2025, un 10 % más que en 2024 y un 86 % más que en 2019. Dos de cada tres envíos de paquetería correspondieron a paquetes ligeros de hasta dos kilos, una categoría estrechamente relacionada con las compras por internet.
El sector postal tradicional, por su parte, ingresó 1.146 millones de euros. Aunque la cifra aumentó un 3 % respecto al año anterior, todavía se situó un 17 % por debajo de los niveles de 2019. En el mercado postal tradicional, casi ocho de cada diez envíos fueron cartas ordinarias o tarjetas postales. Las administraciones públicas generaron el 30 % del total de estos envíos.
Correos mantiene su dominio en las cartas
Correos conservó una cuota del 84 % en el sector postal tradicional, aunque su presencia en el mercado de la paquetería se limitó al 16 %. La expansión del comercio electrónico ha favorecido la entrada de nuevos competidores. El número de empresas inscritas en el Registro de Operadores Postales pasó de 1.765 a 4.565 durante los últimos diez años. Este crecimiento se explica principalmente por el aumento de compañías dedicadas a la distribución de paquetes y a los servicios de última milla.
Seis de cada diez ciudadanos reciben compras online
Los datos del Panel de Hogares de la CNMC, correspondientes al segundo semestre de 2025, también reflejan la transformación de los hábitos de los consumidores. Solo el 14 % de los ciudadanos afirmó haber enviado cartas, mientras que el 43 % recibió correspondencia de empresas o suministradores y otro 43 % recibió notificaciones administrativas. En cambio, el 61,2 % de los usuarios recibió al menos un paquete procedente de una compra online. Hace diez años, este porcentaje era del 29 %. Solo el 10 % recibió paquetes no relacionados con el comercio electrónico, frente al 17 % registrado una década antes.
Además, el 35 % de quienes compraron por internet devolvió al menos un producto, lo que evidencia el creciente peso de la logística inversa. El 16 % aseguró haber sufrido alguna incidencia durante la entrega de su último paquete.
El domicilio sigue siendo el lugar de entrega preferido
La vivienda del destinatario continúa siendo el principal lugar de entrega. El 86 % de los paquetes llegó directamente al domicilio, mientras que el 9 % se recogió en puntos de conveniencia y el 3 % en taquillas de autoservicio. Aunque todavía representan una parte reducida del mercado, los puntos de recogida y las taquillas automáticas continúan ganando presencia como alternativas para reducir costes y mejorar la eficiencia de la última milla.
Entre los consumidores que pagaron gastos de envío, el 78 % aceptaría recibir el paquete en un lugar distinto de su domicilio a cambio de un descuento. Asimismo, el 58 % estaría dispuesto a esperar más tiempo para recibir su compra si el envío resultara más barato.
Las oficinas postales se reinventan
Pese al desplome del correo tradicional, las oficinas postales mantienen un nivel elevado de uso. El 38 % de los ciudadanos visitó alguna durante los seis meses anteriores a la encuesta, solo tres puntos porcentuales menos que hace una década. La principal razón para acudir a estos establecimientos ya no es enviar cartas, sino depositar, recoger o devolver paquetes.
El auge del comercio electrónico ha convertido así a la paquetería en el principal motor del sector postal y está obligando a operadores, oficinas y redes de distribución a adaptarse a un mercado en el que los paquetes ya han tomado definitivamente la delantera.