Según denuncian FENADISMER, FETRANSA y FEINTRA, la DGT ha adoptado la medida sin apenas aviso previo, impidiendo a miles de transportistas planificar adecuadamente sus rutas y obligándolos a quedar inmovilizados lejos de sus hogares durante el fin de semana.
Las federaciones consideran que la prohibición de camiones por nevadas se ha acordado de forma totalmente desproporcionada, ya que en el momento de su entrada en vigor las nevadas ni siquiera se habían iniciado.
Más de 3.000 kilómetros afectados en toda España
La restricción a la circulación de vehículos pesados afecta a algunas de las principales rutas de comunicación del país, tanto en valles como en puertos de montaña. Además, la DGT ha abandonado el sistema habitual de embolsamiento de camiones, una práctica que permitía retenerlos solo cuando las circunstancias lo requerían y liberar la circulación una vez desaparecido el riesgo.
Impacto directo en los trabajadores del transporte
Las federaciones FENADISMER, FETRANSA y FEINTRA denuncian que esta decisión supone un nuevo desprecio hacia los trabajadores del transporte, que desconocen cuánto tiempo permanecerán bloqueados, ya que la DGT ha fijado el inicio de la prohibición pero no su finalización.
Recuerdan además que el transporte por carretera es un servicio esencial, responsable de más del 90 % del movimiento de mercancías en España, garantizando el abastecimiento de alimentos y productos de primera necesidad.
Un sector ya tensionado por los bloqueos agrarios
La medida llega en un momento especialmente delicado para el sector, que en las últimas semanas ha sufrido bloqueos y movilizaciones protagonizados por grupos de agricultores, agravando aún más la situación económica y personal de miles de transportistas.
Las organizaciones denuncian la falta de sensibilidad tanto de las administraciones públicas como de las fuerzas de seguridad ante la realidad que viven los conductores, obligados a permanecer durante días en sus vehículos.
Los transportistas exigirán responsabilidades
El sector seguirá de cerca la efectividad real de la prohibición y advierte de que, si finalmente se traduce —como en otras ocasiones— en carreteras vacías y sin incidencias, las federaciones no dudarán en exigir responsabilidades por el daño económico y laboral causado de forma innecesaria a empresas y trabajadores del transporte por carretera.