Esta medida se activó con el objetivo de simplificar los trámites y evitar el pago del impuesto de circulación a los propietarios damnificados por la DANA, ha terminado generando una situación muy conflictiva. Transportistas de diferentes comunidades autónomas aseguran que se han enterado de la baja solo cuando sus vehículos han sido detenidos en controles o al intentar realizar gestiones ordinarias. «La desinformación y la ausencia de notificaciones formales previas han creado un clima de inseguridad jurídica que afecta directamente a la actividad diaria de autónomos y empresas de nuestro sector», explican desde la CETM.
Los transportistas han actuado de buena fe
Los responsables de Confederación subrayan que las empresas y profesionales del transporte han actuado en todo momento de buena fe, manteniendo sus vehículos plenamente operativos conforme a la normativa: han seguido pagando con normalidad sus seguros y han pasado las revisiones ITV correspondientes, desconociendo por completo que la DGT había tramitado unilateralmente su baja administrativa.
La CETM ya ha trasladado esta problemática a la. DGT y ha solicitado «una solución urgente» y efectiva que evite nuevos perjuicios a las empresas de transporte. «Debe incluir, necesariamente, la regularización inminente de los vehículos dados de baja y la anulación de las sanciones impuestas», anticipan.