Después de este éxito, Loomis no levanta el pie del acelerador y mantiene un firme compromiso con el cuidado del medio ambiente. Ya se ha comprometido con los principios recogidos en el Acuerdo de París, y en esta línea, se ha fijado como objetivo reducir sus emisiones en un 48% para 2030 (tomando como referencia los datos de 2019). En el marco de su plan estratégico para el periodo 2025-2027, Loomis ha establecido un hito intermedio (-34%). “No nos comprometemos a alcanzar unos objetivos si no tenemos un plan perfectamente definido”, señalan sus máximos responsables.
La electromovilidad es el camino
La flota de vehículos de Loomis es responsable del 90% de las emisiones. Por ello, Javier Laguna, Head of Procurement and Infrastructure Loomis Europe and Latin America, juega un papel clave. En sus manos está la responsabilidad de elegir modelos que respondan a las necesidades operativas y que contribuyan a alcanzar los objetivos medioambientales.

Loomis tiene claro que la movilidad sostenible es el camino. En este momento, la flota de vehículos operativos de Loomis en Europa cuenta con 95 unidades 100% eléctricas y 148 híbridas. En el caso concreto de España, trabajan 8 vehículos híbridos y 14 eléctricos distribuidos por distintas delegaciones. Todos ellos cargan sus baterías con paneles solares o con energía 100% renovable. “Al principio, nuestros conductores mostraron algún recelo principalmente por la autonomía, pero después de trabajar con ellos, el escenario cambió. El feedback es muy positivo. Ahora nos piden más unidades 100% eléctricas”, explica.
Durante este ejercicio, Loomis tiene previsto incorporar 69 vehículos eléctricos (cinco en España) y 78 híbridos. “Mientras evoluciona la autonomía de los modelos 100% eléctricos, la tecnología híbrida nos resulta idónea para algunas rutas. Es una buena solución de transición”, asegura Javier.
Durante este ejercicio, Loomis tiene previsto incorporar 69 vehículos eléctricos (cinco en España) y 78 híbridos
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El blindado 100% eléctrico
Del medio millar de vehículos que conforman la flota operativa de Loomis en España, 350 son blindados. Se trata de vehículos que deben ceñirse a una normativa muy estricta y esta circunstancia limita la oferta disponible y condiciona las posibilidades de realizar nuevos desarrollos. Loomis ya opera con vehículos blindados 100% eléctricos en otros países como Estados Unidos, y está trabajando intensamente para que los blindados también sean aliados en la política medioambiental de la compañía.
El resultado está a punto de ver la luz: en los próximos meses comenzará a probarse en condiciones reales de trabajo un vehículo blindado 100% eléctrico en España. Esta unidad es fruto del trabajo conjunto de Loomis y un fabricante de segunda fase, que ha desarrollado un vehículo, desde cero, teniendo en cuenta las particularidades de las unidades blindadas. “El chasis, el blindaje y la potencia del motor responden a las necesidades de este sector”, detalla Javier Laguna. Además de moverse con tecnología 100% eléctrica, el chasis está diseñado para que también pueda hacerlo con un motor de combustión.
Este año, Loomis incorporará a su flota el primer vehículo blindado 100% eléctrico
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“Hoy en día la electromovilidad no es escalable al 100% de nuestra flota, pero queremos avanzar en el conocimiento de esta tecnología y en las posibilidades que nos puede ofrecer. De este modo, estaremos preparados para el momento en el que se den las condiciones óptimas para apostar por la electromovilidad”, apunta.
Más allá de la electromovilidad
Mientras se alcanza ese escenario, Loomis también se apoya en otras herramientas para seguir disminuyendo sus emisiones. Desde hace ocho años, utiliza HVO en Suecia y ahora su uso comenzará a generalizarse en muchas delegaciones de toda Europa, entre ellas las españolas. “Ya lo hemos probado en nuestros vehículos Euro 6 y no hay ningún problema técnico o una diferencia de consumo. Los biocombustibles serán un aliado necesario para aquellos vehículos que no puedan ser electrificados. Estimamos el uso de 8 millones de litros de HVO en 2030, ayudando a reducir 19.000 toneladas anuales de CO2.
La formación de conductores “nos ayuda a disminuir el consumo de los vehículos y nos permite reducir el número de accidentes y reparaciones”, junto a la nueva tecnología de optimización de rutas que está en proceso de implantación, también ayudarán a cumplir nuevamente los objetivos de reducción de emisiones.
LA CARA B DE LA ELECTROMOVILIDAD
Desde su posición, Javier Laguna ha podido conocer de primera mano cómo se está impulsando la electromovilidad en los distintos países de Europa. “Por ejemplo, en Noruega el 25% de nuestra flota operativa es eléctrica. Allí nos resulta más barato comprar un eléctrico que uno de combustión. Las ayudas son cuantiosas y directas, tanto para vehículos como para la infraestructura de carga y, además, existen beneficios fiscales”, explica.
Sin embargo, el panorama es muy distinto en España. Javier Laguna coincide con lo que reclaman la gran mayoría de los operadores dispuestos a apostar por la electromovilidad: se necesitan más ayudas y mayor agilidad y seguridad en los trámites administrativos. “A veces tardamos más de dos años en recibir las ayudas, y su cuantía, hoy en día, dificulta que los números cuadren”, concluye.
Loomis, en los Premios Nacionales del Transporte
Javier Laguna, Head of Procurement and Infrastructure Loomis Europe and Latin America, junto a más de medio centenar de profesionales de destacadas empresas de nuestro país, forma parte del jurado que otorga el premio ‘Vehículo Industrial Ligero del Año‘.
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