La Unión Europea estudia reducir en 5.200 millones de euros los fondos destinados a infraestructuras de transporte entre 2028 y 2034, dentro de las negociaciones de su próximo presupuesto a largo plazo. La propuesta presentada por Irlanda, que ejerce actualmente la Presidencia del Consejo de la UE, rebajaría de 45.800 a 40.600 millones de euros la dotación para transporte del Mecanismo «Conectar Europa» (CEF), según una carta conjunta de organizaciones europeas del sector.
Esta reducción, equivalente al 11 %, ha provocado la reacción de la Organización Internacional del Transporte por Carretera (IRU), que advierte de las consecuencias que una menor financiación podría tener sobre el desarrollo de infraestructuras estratégicas para el transporte profesional.
El recorte forma parte de una propuesta presupuestaria más amplia presentada por la Presidencia irlandesa el 10 de octubre. El documento contempla una reducción general del 8 % respecto al presupuesto planteado inicialmente por la Comisión Europea, hasta situarlo en aproximadamente 1,62 billones de euros para el periodo 2028-2034.
IRU alerta del impacto sobre los aparcamientos seguros y la recarga de camiones
IRU considera que la reducción de fondos llega en un momento en el que Europa necesita aumentar sus inversiones para modernizar la red de transporte y cumplir sus objetivos de competitividad, descarbonización y seguridad. «Lamentamos esta intención. Se produce en un momento en el que Europa necesita inversiones sostenidas en corredores transfronterizos, infraestructuras para vehículos de cero emisiones, aparcamientos seguros y protegidos e infraestructuras digitales e inteligentes que los presupuestos nacionales, por sí solos, no pueden financiar», ha declarado Raluca Marian, directora de IRU para la Unión Europea.
El Mecanismo «Conectar Europa» es uno de los principales instrumentos de financiación comunitaria para desarrollar la red transeuropea de transporte. Aunque una parte importante de sus recursos se destina al ferrocarril, también permite apoyar proyectos relacionados directamente con el transporte de mercancías por carretera. Entre ellos figuran la construcción y mejora de áreas de estacionamiento seguro para camiones, el despliegue de estaciones de recarga para vehículos pesados eléctricos, las infraestructuras de suministro de hidrógeno y la modernización de conexiones transfronterizas.
Una disminución del presupuesto disponible podría aumentar la competencia entre proyectos y dificultar la financiación de algunas de estas actuaciones
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La demanda de ayudas europeas ya supera los fondos disponibles
Otro de los argumentos de IRU es que las solicitudes de financiación del Mecanismo «Conectar Europa» ya superan los recursos existentes. La organización considera que reducir su presupuesto ampliaría todavía más esta diferencia y podría retrasar inversiones necesarias para el funcionamiento del transporte europeo.
«Como destacó el comisario europeo de Transporte Sostenible y Turismo, Apostolos Tzitzikostas, durante las jornadas Connecting Europe Days, la inversión de la UE es esencial para desarrollar las futuras infraestructuras de transporte de Europa. El sector del transporte por carretera está preparado para contribuir a este objetivo, pero necesita financiación. Pedimos a los Estados miembros que reconsideren esta propuesta», ha añadido Marian.
La organización recuerda que las inversiones en corredores internacionales, infraestructuras para vehículos de cero emisiones y estacionamientos seguros difícilmente pueden abordarse únicamente con los presupuestos nacionales, especialmente cuando afectan a varios Estados miembros.
El sector europeo había reclamado 100.000 millones de euros
La propuesta de recorte contrasta con las peticiones formuladas anteriormente por las organizaciones europeas de transporte. El pasado mes de febrero, IRU y más de 40 organizaciones del sector solicitaron una dotación mínima de 100.000 millones de euros para el próximo Mecanismo «Conectar Europa», con el objetivo de garantizar la financiación de las infraestructuras necesarias para modernizar las redes de transporte durante los próximos años.
La reivindicación abarca los distintos modos de transporte y pone especial énfasis en las conexiones transfronterizas, la movilidad de cero emisiones y las infraestructuras de uso civil y militar. En una nueva carta conjunta dirigida a los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, las organizaciones han reclamado que se restablezca, como mínimo, la financiación inicialmente propuesta por la Comisión Europea. También solicitan que los planes nacionales y regionales reserven recursos para infraestructuras de transporte y que otros instrumentos europeos, como el Fondo Europeo de Competitividad, puedan contribuir a financiar estos proyectos.
Un recorte que todavía debe negociarse
La reducción de los 5.200 millones de euros no es definitiva. La propuesta de la Presidencia irlandesa forma parte de las negociaciones del Marco Financiero Plurianual 2028-2034 y todavía necesita el acuerdo de los Estados miembros y la aprobación del Parlamento Europeo. Las conversaciones están encontrando importantes diferencias entre los países que reclaman contener el gasto comunitario y aquellos que consideran necesario mantener una financiación elevada para las políticas europeas.
IRU ha anunciado que continuará trabajando con las instituciones comunitarias y los gobiernos nacionales para evitar que las necesidades del transporte por carretera queden relegadas en el presupuesto definitivo. La organización insiste en que los objetivos europeos de descarbonización, competitividad y seguridad deben ir acompañados de inversiones suficientes, especialmente en unas infraestructuras cuya construcción y modernización requieren varios años de planificación y ejecución.