La compañía comercializa anualmente alrededor de 4.000 camiones destinados a servicios municipales y cuerpos de bomberos. En este último segmento, MAN mantiene una posición destacada en Europa, con una cuota de mercado cercana al 40 % en países como Alemania, Francia, Austria, España, Italia, Bélgica o Polonia.
Judenburg demuestra la viabilidad de la recogida de residuos eléctrica
Uno de los ejemplos más recientes de esta transformación se encuentra en Judenburg, una localidad de la región austriaca de Estiria. Desde finales de 2025, el municipio utiliza un camión MAN totalmente eléctrico para la recogida de residuos urbanos. Se trata de una de las aplicaciones más exigentes para un vehículo industrial debido a las continuas paradas y arranques, así como al funcionamiento constante de los equipos de la carrocería. Aun así, el camión alcanza una autonomía habitual de unos 120 kilómetros por ruta, pudiendo llegar en determinados casos hasta los 180 kilómetros. Además, es capaz de gestionar hasta 800 contenedores en una jornada de trabajo. El consumo energético oscila entre 1,6 y 2 kWh por kilómetro, dependiendo de factores como la orografía o el peso de los residuos transportados.
Más ciudades incorporan camiones eléctricos a sus flotas
La experiencia de Judenburg no es un caso aislado. En Viena, los servicios de gestión de residuos ya operan una flota creciente de vehículos eléctricos que incluye camiones de recogida de basuras, volquetes multilift y vehículos para diferentes aplicaciones logísticas y municipales. La electrificación también avanza en el sector logístico. Österreichische Post AG, el operador postal austriaco, ya utiliza varios MAN eTGS en Viena y ha comenzado a desplegarlos también en otras regiones del país, como Estiria y Tirol.
Según MAN, las operaciones municipales encajan especialmente bien con la movilidad eléctrica debido a que suelen realizar recorridos planificados, con distancias predecibles y frecuentes fases de parada, condiciones que favorecen una gestión eficiente de la energía.
Baterías desarrolladas para aplicaciones municipales
Las baterías de alto voltaje de los camiones eléctricos de MAN se fabrican en Núremberg y han sido desarrolladas específicamente para vehículos industriales. El objetivo es garantizar una elevada resistencia a los ciclos de carga y descarga y una larga vida útil incluso en aplicaciones intensivas como la recogida de residuos o los servicios urbanos.
La marca trabaja además con entre 30 y 40 fabricantes de carrocerías especializadas para adaptar sus vehículos a distintas necesidades municipales. Entre las aplicaciones disponibles se encuentran los camiones de recogida de residuos, vehículos de mantenimiento invernal, cisternas y otras configuraciones especiales.
Para ello, los vehículos incorporan tomas de fuerza eléctricas e interfaces de alto voltaje capaces de suministrar hasta 90 kW de potencia en corriente continua, lo que permite alimentar carrocerías complejas sin recurrir a motores auxiliares de combustión.
La normativa europea acelera la transición
El avance de la electrificación municipal también está impulsado por la regulación europea. La Directiva de Vehículos Limpios obliga a las administraciones públicas de los Estados miembros a incorporar porcentajes mínimos de vehículos de bajas o nulas emisiones tanto en la compra de flotas como en determinados contratos de servicios.
A partir de 2026, los objetivos serán aún más exigentes, con cuotas que alcanzarán el 15 % para vehículos industriales pesados limpios y el 65 % para autobuses limpios, de los cuales al menos la mitad deberán ser completamente libres de emisiones.
Para los fabricantes, esta normativa aporta mayor seguridad a la hora de planificar inversiones y desarrollar nuevas soluciones, al tiempo que envía una señal clara a toda la cadena de valor, desde los carroceros hasta los proveedores de infraestructura de recarga y energía.
Menos emisiones, menos ruido y menores costes
Además de contribuir a los objetivos climáticos, los vehículos eléctricos ofrecen ventajas operativas para las administraciones locales. Entre ellas destacan la reducción de los costes de mantenimiento, un menor gasto energético y la posibilidad de aprovechar electricidad procedente de instalaciones propias o fuentes renovables locales.
A ello se suma una disminución significativa de la contaminación acústica, un aspecto especialmente relevante en servicios que operan en zonas residenciales durante las primeras horas del día.
En Judenburg, por ejemplo, el camión eléctrico de recogida de residuos funciona con energía procedente de fuentes renovables, incluidas instalaciones fotovoltaicas locales, contribuyendo tanto a reducir costes operativos como a reforzar la autonomía energética del municipio.
«La movilidad eléctrica en el ámbito municipal ya no es un proyecto piloto, sino una solución plenamente válida para el trabajo diario», afirma Friedrich Baumann, miembro de la Junta Directiva de MAN Truck & Bus y responsable de Ventas y Soluciones para Clientes. «Ejemplos como los de Judenburg o Viena demuestran que es viable desde el punto de vista técnico, operativo y económico».