El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha presentado el nuevo Plan Extraordinario para la mejora de los firmes de la Red de Carreteras del Estado, una iniciativa que contempla la reparación de más de 5.000 kilómetros de vías con una inversión de 1.629 millones de euros.
La primera fase del plan se ejecutará entre 2027 y 2031, aunque las licitaciones comenzarán en 2026, y busca reforzar el mantenimiento preventivo para frenar el deterioro progresivo de la red viaria española.

Un plan para priorizar los tramos más deteriorados
El programa introduce un cambio de enfoque en la conservación de carreteras, pasando de un modelo reactivo a uno estratégico. Para ello, se realizará un análisis “tramo a tramo” que permitirá identificar los puntos más críticos de la red.
Según ha explicado el ministro, el objetivo es actuar primero “donde el deterioro es mayor, el impacto más relevante y la intervención más urgente”, evitando repartir las inversiones de forma uniforme.
La Dirección General de Carreteras ya ha identificado cerca de 5.000 kilómetros que requieren actuación inmediata por su estado y su impacto en el servicio
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Impacto económico: más empleo y crecimiento del PIB
El plan tendrá un efecto directo en la economía española. El Ministerio estima un impacto de más de 1.200 millones de euros en el PIB y la creación de aproximadamente 18.500 puestos de trabajo.
Además, generará más de 400 millones de euros en ingresos fiscales y contará con la participación de empresas, ingenierías y profesionales del sector de la obra pública.
Menos consumo y reducción de emisiones
La mejora del firme no solo incrementará la seguridad y comodidad en la conducción, sino que también reducirá el consumo de combustible. Las estimaciones apuntan a ahorros de entre el 5 % y el 6 %, lo que se traducirá en una menor huella de carbono en los 5.000 kilómetros intervenidos. Esto supondrá un doble beneficio: menor impacto ambiental y reducción de costes para los conductores.
Un déficit de inversión de 5.600 millones
La Red de Carreteras del Estado, con más de 26.500 kilómetros, soporta más del 50 % del tráfico del país y hasta el 66 % de los vehículos pesados. Sin embargo, según el Ministerio, la inversión en conservación ha sido insuficiente durante años.
Este déficit acumulado asciende a unos 5.600 millones de euros, en parte debido a los recortes iniciados en 2012. Desde 2018, la inversión se ha ido recuperando hasta alcanzar una media anual de 1.800 millones, más del doble que en 2017.
El nuevo plan busca revertir esta situación apostando por la prevención. “Menos consumo es menos emisiones y menor coste para los usuarios”, ha señalado Puente. Con esta estrategia, el Gobierno pretende mejorar el estado de las carreteras y evitar intervenciones más costosas en el futuro.