En el marco del ambicioso plan de la UE para ser una economía neutra en materia de emisiones a partir de 2050, se acordó prohibir la venta turismos y furgonetas nuevos que usen combustibles fósiles a partir de 2035. Pero prácticamente en el último paso, Alemania, un referente en la producción de motores de combustión, se opuso.
El país germano ha obligado a la Comisión Europea a incluir una cláusula que da luz verde a los automóviles cero emisiones, un requisito que cumplirán los motores de explosión tal y como lo conocemos hoy cuando pasen a funcionar con combustibles sintéticos (e-fuel).