La Federación Nacional de Asociaciones de Transportistas de España (FENADISMER) ha manifestado su preocupación porque dicha noticia pueda crear “un espejismo” no realista a los miles de transportistas españoles que han decidido presentar su legítima reclamación contra dicho cártel, en base a la Resolución sancionadora por prácticas restrictivas de la competencia dictada por la Comisión Europea en julio de 2016.
Recuerdan que la sentencia del Juzgado de Primera Instancia de Murcia no es la única ni la primera que se ha dictado en España, pese a lo que se ha difundido, sino que ya han sido dictadas varias sentencias por diferentes Juzgados de Primera Instancia con un resultado desfavorable a los intereses de los reclamantes, en la mayoría de los casos porque el informe pericial que acompaña la demanda, y que determina el importe del daño a reclamar, no está suficientemente motivado, por lo que ha sido rechazado por los Juzgados.
Así, entre otras, en una sentencia del Juzgado de lo Mercantil nº1 de Zaragoza del pasado 13 de diciembre, el juez acoge íntegramente los argumentos de los peritos contratados por los fabricantes demandados que desmontan el método de cálculo del daño establecido por el demandante en su informe pericial, basado exclusivamente en el establecimiento de un porcentaje sobre una media histórica de anteriores cárteles habidos en otros sectores, pero sin fijar un criterio econométrico preciso sobre el cálculo del daño realmente causado al reclamante, por lo que desestima la demanda planteada.
Una proceso largo
Por ello, Fenadismer reitera su advertencia a los transportistas que vayan a reclamar contra los fabricantes para que sean cautelosos y “no se dejen engañar” sobre posibles ofertas jurídicas que puedan encontrar en el mercado no especializadas en este tipo de reclamaciones, teniendo en cuenta que su resolución final conllevará “una larga batalla judicial, que previsiblemente llegará hasta el Tribunal Supremo”.
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- Recomiendan a los transportistas cautela a la hora de reclamar contra los fabricantes y anticipan que este proceso será “una larga batalla judicial, que previsiblemente llegará hasta el Tribunal Supremo”.