El sector de los vehículos industriales está viviendo un proceso de concentración: en el año 2000, el 85% de la producción mundial era fabricado por diez grandes grupos que, según todas las previsiones, quedarán reducidos a cuatro antes de 2010. A esta realidad hay que añadir la evolución de los promedios de velocidad y consumo en los vehículos y la cada día más estricta normativa europea de emisiones, todo lo cual provoca que los procesos de producción se encuentren sometidos a permanentes y profundos cambios. Esta complejidad, fruto de la competencia existente, exige al Grupo AB Volvo la puesta en marcha de una nueva estrategia de desarrollo de productos para sus marcas Volvo, Renault y Mack.
En esta línea, Renault V. I. España ha hecho público el nuevo proyecto de reestructuración de sus actividades industriales. La planta de Villaverde, hasta ahora dedicada al mecanizado de piezas y el montaje de la gama de camiones de obras para todos los mercados de Renault Trucks, se convertirá en el principal suministrador de cigüeñales para los motores de alta gama fabricados para el Grupo AB Volvo. De acuerdo con la planificación aprobada por el Grupo, la nueva planta, que precisará 150 personas de la actual plantilla, estará capacitada para la fabricación, a pleno rendimiento, de 100.000 cigüeñales anuales, de los que 65.000 serán absorbidos por los modelos del Grupo.
El citado plan exige una reestructuración de las actividades de Renault V. I. España, por lo que el personal no acogido al nuevo proyecto se beneficiará de un amplio programa social, que se negociará con los agentes sociales y se desarrollará a lo largo de tres años, en el que se incluyen, entre otras medidas, prejubilaciones; bajas incentivadas; inserciones en otras empresas del Grupo; y ayudas a proyectos personales, formación, ayudas a la movilidad, etc, en coordinación con las autoridades autonómicas y municipales y los representantes legales y sindicales de los trabajadores.