El Comité de Regulación Ferroviaria valora positivamente la nueva Directiva 2012

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La Directiva establece que sólo podrá existir un único regulador ferroviario por país, con autonomía jurídica respecto a otros organismos públicos y privados y que cuente con suficientes recursos personales, capacidad de incorporar y contratar personal, así como con recursos materiales en relación con la importancia de la red que supervisa. Permite que el regulador esté en el mismo órgano que las autoridades de competencia y que otros reguladores sectoriales, como así va a ser en el caso de España, con la creación de la futura CNMC y como ya se da en algunos países como Alemania, Holanda o Luxemburgo.

Igualmente el CRF ha destacado el incremento de las funciones que añade la Directiva 2012/34. Hay que señalar que parte de las funciones recogidas en la nueva Directiva ya existen y están en vigor en la Ley 39/2003, de 17 de noviembre, del Sector Ferroviario respecto al Comité de Regulación Ferroviaria, y algunas nuevas son aplicables de manera inmediata con la entrada en vigor.

Otras, sin embargo, son absolutamente nuevas, como su capacidad para llevar a cabo auditorías a administradores de infraestructura, empresas ferroviarias y gestores de servicios al ferrocarril, públicos o privados, de cara a comprobar la separación de cuentas.

Por último, y teniendo en cuenta que el fortalecimiento del regulador establecido en la Directiva 2012/34 sólo puede ser asegurado con un adecuado nivel de medios y recursos, el CRF recomienda la incorporación de fórmulas, ya utilizadas por otros reguladores, que contemplen la aportación directa del sector regulado en función del volumen de negocio, que permita asegurar una autonomía de medios.

Más información: Ministerio de Fomento

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