La entrada en vigor del Documento Electrónico de Control Administrativo (DeCA), obligatorio desde el pasado 5 de octubre para el transporte interior y las operaciones de cabotaje en España, está generando problemas entre las empresas transportistas. La Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET) ha solicitado al Ministerio de Transportes un periodo de transición que permita corregir las incidencias detectadas antes de exigir el pleno cumplimiento de la normativa.
En apenas dos días de aplicación, las empresas asociadas a FVET han comunicado problemas relacionados con la integridad y modificación de los datos, el funcionamiento de las aplicaciones y las dudas sobre si los documentos generados cumplen todos los requisitos exigidos.
Dudas sobre quién debe emitir el DeCA
Uno de los principales problemas señalados por FVET es la incertidumbre sobre las responsabilidades de los distintos participantes en la operación de transporte. Según explica Carlos García, secretario general de la federación, «existen algunas indeterminaciones de la normativa que generan incertidumbre, en especial, sobre quién debe emitir el documento, y muchos clientes —cargadores contractuales— se niegan a hacerlo».
La organización también advierte de las dificultades para incorporar modificaciones de última hora, especialmente cuando se producen subcontrataciones o cambian las circunstancias inicialmente previstas para realizar el servicio. Estas situaciones afectan especialmente a determinadas actividades de distribución, en las que las condiciones del transporte pueden variar durante el recorrido.
«Para algunos subsectores, relacionados con procesos de distribución compleja (carga fraccionada, última milla, etc.), es prácticamente imposible contemplar todas las variables que exige el DeCA», señala García
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La aplicación del Ministerio llegó tres días antes de su obligatoriedad
FVET también critica que algunas de las aplicaciones públicas destinadas a gestionar el documento electrónico se hayan puesto en funcionamiento prácticamente al mismo tiempo que comenzaba a exigirse su utilización. En concreto, la federación señala que la herramienta ofrecida por el Ministerio de Transportes estuvo disponible desde el viernes 2 de octubre, apenas tres días antes de la entrada en vigor de la obligatoriedad del DeCA. Esta circunstancia, según la organización, ha impedido que las empresas dispongan de un periodo de pruebas suficiente para familiarizarse con su funcionamiento y detectar posibles problemas antes de comenzar a utilizarla.
FVET reclama flexibilidad durante las primeras semanas
Ante esta situación, la federación valenciana considera necesario establecer un periodo transitorio que permita a las empresas adaptarse a las nuevas exigencias administrativas.
«Reclamamos mayor flexibilidad para facilitar la adaptación de las empresas y que, en la práctica, se contemple un periodo transitorio hasta exigir el pleno cumplimiento de la nueva normativa y evitar así la incertidumbre que generan en las pequeñas y medianas empresas las numerosas ambigüedades acerca de su implantación», afirma Carlos García.