Tras analizar el texto legal aprobado por el Gobierno en Consejo de Ministros, Fenadismer pone de relieve la injusta desproporción en el reparto de las ayudas. «Mientras que los vehículos particulares verán compensado prácticamente el cien por cien del impacto de la subida de la gasolina derivada de la guerra de Irán, en el caso de los vehículos profesionales del transporte por carretera, las ayudas solo amortiguarán menos del 50 % del sobrecoste real que están soportando, pese a ser el colectivo más afectado. Además, no se tiene en cuenta el impacto ocasionado en estas tres semanas de guerra, que ha supuesto un sobrecoste para el sector cercano a los 250 millones de euros por la subida del diésel», lamentan.
Bonificación de 20 céntimos por litro
Se da, además, la paradoja de que, pese a que la bonificación anunciada para los transportistas es de 20 céntimos por litro (idéntica a la aprobada en 2023, pese a que en aquel momento el gasóleo estaba 20 céntimos más barato), en la práctica se verá reducida en un 25 % al eliminar el decreto-ley la figura del gasóleo profesional que venían disfrutando los transportistas desde 2007. «Es, por tanto, falso que las medidas vayan dirigidas a apoyar a los sectores profesionales más afectados por la crisis en Oriente Medio, como se recoge en el decreto. Además, resulta incomprensible que, en el actual momento de escalada del precio del crudo a nivel internacional, se fomente el uso del vehículo particular en detrimento del transporte público», aseguran desde Fenadismer.
«Es falso que las medidas vayan dirigidas a apoyar a los sectores profesionales más afectados por la crisis en Oriente Medio»
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Dificultades para repercutir los incrementos del precio del diésel
Además, desde la Federación explican que el decreto aprobado imposibilita en la práctica que los transportistas puedan repercutir en sus clientes los incrementos de costes derivados de la subida del diésel, que supera el 30 % desde el inicio de la guerra. «De hecho, las medidas aprobadas perjudican gravemente la capacidad de los transportistas para trasladar dicho incremento mediante la aplicación de la fórmula de revisión del combustible prevista en la regulación sectorial, aprobada en 2022 con ocasión de la guerra de Ucrania», exponen.
«Las medidas aprobadas perjudican gravemente la capacidad de los transportistas para trasladar a sus clientes el incremento del precio del diésel»
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«Al no actualizarse el porcentaje que el diésel representa hoy en los costes de explotación de los vehículos de transporte y reducirse el precio de los carburantes a los particulares por efecto de las medidas aprobadas —que es el que se toma como referencia para aplicar dicha fórmula—, la aplicación del decreto-ley obligará a los transportistas a renunciar a la repercusión de dichos incrementos, dejándolos en una situación de total indefensión frente a sus clientes y agravando su ya precaria situación económica», detallan desde la organización liderada por Carlos Folchi.
Fenadismer: Diez días para rectificar
En este escenario de «asfixia económica» para el sector del transporte por carretera y antes la «absoluta insuficiencia» de las medidas aprobadas, la Asamblea de Fenadismer advierte de posibles movilizaciones a nivel nacional «si el Gobierno no reacciona y rectifica» estas medidas antes de que finalice este mes de marzo. “El sector no puede aceptar un decreto que, en la práctica, lo deja en una situación más desfavorable que antes de su aprobación”, advierten desde la federación.
«El sector no puede aceptar un decreto que, en la práctica, lo deja en una situación más desfavorable que antes de su aprobación»
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