“En las últimas horas se han aplicado recargos en las cadenas de suministro, ha subido el coste de los fletes y se han multiplicado las dificultades en las rutas aéreas y terrestres, lo que incrementa de forma significativa los costes operativos y pone en riesgo la continuidad de la actividad logística”, destaca el máximo responsable de UNO.
Transporte marítimo
“En el transporte marítimo, la situación es crítica. Las navieras han activado el WAR RISK, recargo aplicado al transporte marítimo cuando atraviesa zonas de conflicto bélico, y el EFS, una tasa temporal que se aplica ante subidas bruscas en los precios del combustible”, ha explicado Aranda. “Estos sobrecostes afectan especialmente a las rutas desde Europa hacia Canadá y México, así como desde Extremo Oriente al Mediterráneo”.
Asimismo, “se ha bloqueado la contratación de espacios con Oriente Medio y se ha activado la tasa ‘Fin de viaje’ para los envíos actualmente bajo su custodia o responsabilidad cuyo destino sean puertos del Golfo Pérsico. Las mercancías en ruta serán enviadas al siguiente puerto de descarga, donde serán descargadas y puestas a disposición de los clientes para su entrega y recuperación”, ha subrayado.
«El transporte aéreo también enfrenta serias dificultades»
“El transporte aéreo también enfrenta serias dificultades”, ha indicado el presidente de UNO. “Los principales aeropuertos de la zona han cancelado operaciones y varias aerolíneas han suspendido rutas, mientras que las que mantienen vuelos han elevado sus tarifas hasta un 600%”. Por otro lado, “las compañías de primer orden que siguen operando desde el otro lado del mapa, con hub en Estambul, están realizando todos sus vuelos con tarifa exprés, sea cual sea el destino”, ha aclarado.
“Gran parte de las mercancías procedentes de Asia realizaban escala en los países del conflicto, y el cierre del espacio aéreo obliga ahora a buscar rutas alternativas más largas y costosas”, ha explicado Aranda, quien ha precisado que entre los productos más expuestos en la ruta Asia-Europa se encuentran la electrónica y los semiconductores, los medicamentos, la moda de temporada, los repuestos industriales y los artículos de comercio electrónico.
Transporte por carretera
En el transporte por carretera, el conflicto también se traduce en aumentos inmediatos de costes. “El gasóleo ha subido 18 céntimos por litro en cuestión de horas y la próxima semana podría superar los 2 euros”, ha advertido Aranda, recordando que el carburante representa alrededor del 40% de los costes de explotación del sector.
“Cada céntimo que sube el combustible reduce directamente los márgenes. Por ello, tanto los servicios FTL —carga completa— como los LTL —carga parcial— y los portacontenedores han anunciado un incremento del FES, el recargo por combustible”, ha concluido.